Páginas interiores del libro «El gran viaje de estudios de García Lorca»
Páginas interiores del libro «El gran viaje de estudios de García Lorca» - EDITORIAL ALVARELLOS
CULTURA

García Lorca viaja de nuevo a Galicia

Alvarellos edita la crónica del viaje del escritor granadino por Castilla, León y Galicia, el cual despertó su vocación como literato

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La editorial gallega Alvarellos ha presentado el pasado martes el libro «El gran viaje de estudios de García Lorca», que recoge la crónica, publicada íntegra por primera vez, del viaje por Castilla, León y Galicia de Federico García Lorca. La importancia de esta aventura del literato español recae en la decisión que tomó a raíz de ella: convertirse en escritor.

La presentación del volumen coincidió con el 120 aniversario del nacimiento del poeta granadino y con el centenario del primer libro de García Lorca, «Impresiones y paisajes». La edición publicada por la empresa gallega, posee ilustraciones y anotaciones, que reúnen textos del compañero de Lorca, Luis Mariscal, y el propio cuaderno del autor andaluz. La obra también incluye cartas y manuscritos.

«El gran viaje de estudios de Lorca» muestra 35 fotografías y documentos de la época. En la parte de Mariscal, se pueden leer anotaciones de las paradas que iban haciendo y reflexiones sobre el paisaje y sus gentes.

Aquel otoño de 1916 fue crucial en la vida del autor de «Bodas de sangre». El literato tomó -con tan sólo 18 años- la decisión de abandonar un futuro prometedor en la música y se propuso ser escritor. El desenlace es conocido por todos: Lorca se convirtió en uno de los poetas más influyentes en la literatura española del siglo XX y en uno de los representantes más destacados de la Generación del 27.

El viaje

Federico García Lorca inició, en el otoño de 1916, una excursión de estudios con su profesor Domínguez Berrueta y cuatro alumnos más. El itinerario del viaje fue el siguiente: Madrid, El Escorial, Ávila, Medina del Campo, Salamanca, Zamora, Astorga, Orense, Redondela, Santiago de Compostela, La Coruña, Lugo, León, Sahagún, Venta de Baños, Burgos y Segovia.

Como se puede comprobar, el poeta andaluz visitó cinco localidades gallegas. De Santiago, anotó en su cuaderno lo siguiente: «Es horrible un hospicio con aires de deshabitado, y con esa infancia raquítica y dolorosa. Pone en el corazón un deseo inmenso de llorar y un ansia formidable de igualdad».

Tras la lectura de estas palabras, se puede discernir cómo Federico García Lorca plasma en sus anotaciones una visión directa e íntima. Otros fragmentos de la prosa que recoge esta crónica se caracterizan por la emoción y la profundidad crítica.

El viaje permitió, entre otros acontecimientos, que el grupo de estudiantes desayunase en Orense, durmiese tres días en Santiago, uno en Lugo y otro en La Coruña. Sobre esta última localidad, el poeta de la Generación del 27 escribió durante aquellas jornadas: «Ya estamos en Coruña. La ciudad es lindísima. Muchos jardines, calles alegres. Las casas con miradores de cristales. Mucha vida. Movimiento. Trabajo. En el puerto, las barquillas agrupadas se besan unas a otras a impulsos del agua, tan patosa que parece jarabe... En la casa del comandante se oye un piano. sus notas llegan a mí confusas... me acerco ansioso. Es un aire popular...».

A una edad tan temprana, el poeta español ya demuestra su talento, así como su profundidad y sentimentalismo. Galicia tuvo una destacada importancia en suscitar todo tipo de emociones en el interior del andaluz.

Además, su compañero de viaje, Luis Mariscal, escribe en sus crónicas estas palabras sobre la provincia gallega de Lugo: «¡Yo, en Lugo! No me hago a esta idea: ¡Es algo tan remoto Lugo para un andaluz!». La percepción de las distancias era muy distinta en aquella época. Sin embargo, Federico García Lorca sigue acercándose a nosotros.

La influencia posterior de Galicia sobre Lorca

El paso por Galicia del autor del «Romancero Gitano» tuvo una influencia muy reconocible en sus obras y en su trayectoria. Lorca publicó dos años después su primer libro, en el cual añadió descripciones de Santiago de Compostela y La Coruña. En 1919 escribe dos poemas dedicados a figuras de renombre en la historia de Galicia: Rosalía de Castro y del Apóstol Santiago.

Tras pisar tierras gallegas aquel otoño de 1918, el literato granadino volverá a la comunidad otras tres ocasiones más. Su relación con Galicia alcanzará su punto álgido con la publicación de su libro «Seis poemas galegos». El volumen editado por Nós supuso expandir la cultura gallega más allá de sus fronteras. Este poemario fue escrito durante los años 1932 y 1934 y finalmente publicado en 1935, un año antes de la muerte de García Lorca.