EFE/NICO RODRÍGUEZ
ESTUDIO

Los gallegos son los españoles que peor ven su estado de salud

El 79 por ciento de los habitantes de Galicia afirma tener una enfermedad crónica

SantiagoActualizado:

Uno de cada dos gallegos considera que tiene una buena salud, y el 7,4 por ciento incluso que es muy buena. Pero a pesar de esas cifras, Galicia es la comunidad autónoma donde sus ciudadanos tienen una peor percepción de su estado de salud, con la suma de las respuestas «regular», «mala» o «muy mala» elevándose al 39,4 por ciento. Eso significa que los gallegos se sitúan casi diez puntos por encima de la media nacional: el 29,5 por ciento de los encuestados para el informe «La desigualdad en la salud» de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español no ven su salud ni buena ni en muy buen estado ni solamente buena. El informe alerta que los datos en la comunidad gallega son «especialmente elevados» en la salud percibida, que, con todo, no tiene por qué coincidir con la real.

Otro dato que refleja que muchos gallegos no pueden presumir de «salud de hierro» es el de las enfermedades crónicas. Galicia también encabeza el listado, con el número más alto de España de ciudadanos que tienen una de estas dolencias percibida: la cifra es del 79,3 por ciento, casi 15 puntos por encima del 64,2 por ciento de la media.

Preocupación

Aunque por otro lado, los gallegos sí que muestran una mayor preocupación que la media por su salud, y lo demuestran en sus revisiones periódicas del colesterol, del azúcar o a la hora de realizar mamografías al menos cada 3 años. En el caso de la tensión, Galicia es la quinta comunidad más asidua a revisársela: solo el 4,3 por ciento no se la ha tomado nunca o en los últimos cinco años. Por otro lado, la Comunidad se sitúa como la reina del colesterol o del azúcar, pero de manera positiva: es el lugar donde menos gente no ha consultado en cuánto tenía estos dos parámetros en los últimos cinco años: solo el 2,1 por ciento, por el 6,3 del total español, en el caso del colesterol, y únicamente el 2,7 en el caso del azúcar (el total español sube al 7 por ciento).

También hay conciencia entre las mujeres a la hora de realizar mamografías. Es la segunda comunidad con mejores datos en este ámbito: el 4,7 por ciento de las mujeres ha faltado a su cita con una mamografía en los últimos tres años. Solo Navarra, con el 0,4 por ciento, se queda por encima. La media nacional se queda alejada de los datos, ya que se coloca en el 11,3 por ciento. En el caso de las citologías, menos habituales, los datos son más preocupantes: el 34,5 por ciento de las gallegas no se ha hecho una en los últimos cinco años: es la sexta autonomía con la cifra más baja. La media española es solo dos puntos y medio más alta que la gallega.

Tabaco y alimentación

En cuanto al resto de hábitos diarios la Comunidad vive una serie de contrastes: mientras que los gallegos se pueden congratular de ser los españoles que menos fuman, el 17,8 por ciento lo hacen a diario, casi 4 puntos por debajo de toda España, y de ser los segundos que más se calzan las zapatillas deportivas (de todas maneras, uno de cada cuatro gallegos no se ejercita, aunque la cifra es unos 12 puntos mejor que la española).

Pero el dato no es tan positivo cuando toca subirse a la báscula. El 17,9 por ciento tiene obesidad, siendo la séptima Comunidad con la mayor tasa y un punto por encima de la media. El dato se hace más preocupante si se suman las variantes de obesidad y sobrepeso: ahí la cifra llega al 58,3 por ciento, con solo la Región de Murcia, Ceuta y Melilla por encima.

Este informe ha querido poner el foco asimismo en los problemas que provoca la pobreza en la salud de la población. Así, la cifra de gente que es pobre (en el 2017 el umbral de pobreza se situó en 8.522 euros anuales) y ve su salud mala, muy mala o regular es más de 11 puntos superior que en la gente que no lo es. Estas diferencias también provocan desigualdad a la hora de acudir al médico: en Galicia el 1,96 por ciento tuvo inaccesibilidad a la atención médica por problemas económicos, unas 4 décimas por debajo de la media española. En cuanto a la salud mental el número es del 0,05 por ciento, 7 décimas por debajo de la media. Pero las cifras son peores cuando los gallegos tienen que usar servicios como el dental, que en gran parte no se encuentra cubierto por la sanidad pública, al que el 7,70 por ciento no pudo acceder (con todo, el dato es cuatro puntos más bajo que la media). En el caso de comprar medicinas Galicia sufre más que el conjunto del país: el dato es del 3,07 por ciento de la población para aquellas recetadas, casi tres décimas por encima de la media.