El presidente de la Xunta y la DJ Marta Fierro, durante el acto del Gaiás
El presidente de la Xunta y la DJ Marta Fierro, durante el acto del Gaiás - M. M

Galicia se escribe en femenino

A lo largo y ancho de la Comunidad se celebraron este martes actos para reivindicar el papel de la mujer en la sociedad actual. «Nunca habrá progreso sin igualdad.»

SantiagoActualizado:

«Mira una gaiteiro vestido de muller». Así recibió el público a Maruxa Miguéns la primera vez que se subió a un escenario, allá por la década de los 60. Medio siglo después, su homóloga en la actualidad, una joven DJ, sigue encontrándose con los obstáculos derivados de poner el pie en un terreno tradicionalmente ocupado por hombres. «A una compañera le llegaron a decir que cómo podía ser DJ y madre y que si no tenía cargo de conciencia por dejar a su hija mientras pinchaba», reconoció Marta Fierro en el acto celebrado ayer en el Gaiás para celebrar el 8 de marzo. Los testimonios de estas dos mujeres, que decidieron salpicarse los estereotipos y demostrar que el talento no es cuestión de sexo, resonaron este martes en la Cidade da Cultura junto a los de otras muchas participantes que quisieron demostrar que, antes y ahora, «las mujeres somos capaces de todo». Guadalupe Pérez, la primera cirujana pediátrica de España, y el grupo de jóvenes que inventaron el primer dron para trasladar órganos son un buen ejemplo de ello. También el tándem formado por Margarita Dans, corredora a la que en los años 60 le decían «que mejor dejase de correr y me fuese a lavar la ropa», y Marta Brañas, una boxeadora acostumbrada a enfrentarse a todo tipo de desigualdades. A todas ellas, ejemplo de una sociedad que camina hacia la igualdad real, el presidente de la Xunta les recordó que «Galicia es nombre de mujer y el futuro de Galicia se escribe en femenino».

Homenajes como el celebrado ayer en el Gaiás tuvieron su reflejo en toda la Comunidad. En Cambre, la palabra la tomó una coruñesa de 102 años que todavía planta patatas en su huerta. El secreto de Consolación Paz es «trabajar, pero no mucho, y aprovechar lo mejor de la vida». De la mano de la artista Susana Seivane, esta centenaria hizo un llamamiento a las mujeres «que con sus actos diarios transforman la sociedad haciéndola más justa».

En el Muncyt, la reivindicación del rol social de la mujer corrió a cargo de los trabajos de científicas y tecnólogas españolas, desconocidas en muchos casos, que revolucionaron el mundo científico con sus trabajos. En Mugardos, cerca de un millar de niños y niñas unieron sus manos a lo largo de un kilómetro con la intención de «reivindicar la igualdad entre mujeres y hombres». Por su parte, el Colegio Oficial de Psicología de Galicia elaboró un texto para denunciar que la desigualdad entre hombres y mujeres es «una de las mayores injusticias» de la sociedad actual, «porque afecta directamente a la mitad de la población».

Las iniciativas, incontables, recordaron a lo largo y ancho de la Comunidad que «nuestras madres, nuestras abuelas, son el espejo en el que todos nos miramos por su generosidad».