Instalaciones de la empresa gallega Gato Salvaje dedicada a los videojuegos
Instalaciones de la empresa gallega Gato Salvaje dedicada a los videojuegos - ABC

Galicia despierta al potencial de los videojuegos

Cinco empresas acaban de crear la primera asociación gallega para tratar de impulsar un sector en auge

La Universidad coruñesa estrenará un máster específico el curso que viene y prepara un grado para el siguiente

SantiagoActualizado:

En los años más duros de la crisis, Sergio Prieto decidió que quería montar una empresa de videojuegos en La Coruña. Pese a tener el contexto económico en contra, fundó Gato Salvaje en 2010. Cinco años después, una de sus producciones, «AR-K La gran evasión», lograba ser premiada como el mejor videojuego de España. Hoy el estudio emplea de forma directa a 38 personas y está entre los 40 más grandes del Estado. Pero el éxito de Gato Salvaje es un caso aislado en Galicia. Fernando Prieto, hermano de Sergio y productor, está convencido del enorme potencial del sector para generar empleo de calidad y riqueza en la Comunidad. Junto con otras cuatro compañías — Imaxin Software, Datalawyers, Ficción Producciones y Mundos Digitales— acaban de crear la Asociación Galega de Videoxogos e Contidos Interactivos.

«El sector del videojuego es muy potente a nivel internacional, pero no es muy fuerte aquí. Creemos que existe una oportunidad muy importante para crecer si se hacen las cosas bien», explica Fernando Prieto. En España el gasto en videojuegos supera ya al del cine y la música juntos y alcanza unos mil millones de euros anuales. Según el Libro Blanco de Desarrollo del Sector de Videojuegos 2017, el sector está conformado por 450 empresas, pero apenas el 2,1% se asientan en Galicia. Suponen unas 12-13 compañías, pero la cifra real, según Prieto, debe estar actualmente en siete u ocho. La mayoría de los estudios se concentran en Madrid, Barcelona y Valencia.

«Hay más estudios pequeños en Galicia, que no están contabilizados, porque trabajan a nivel freelance y a lo mejor están con su primer proyecto», explica Luz Castro, directora del área multimedia y socia de Imaxin Software. «Es un sector emergente, creemos que ahora es el momento de que despegue», añade la también profesora de Comunicación Audiovisual en la Universidad coruñesa.

Juegos serios

Si Gato Salvaje produce entretenimiento para PC y consolas, Imaxin Sofware dedica una de las cuatro áreas de su empresa a lo que se conocen como juegos serios. Con sede en Santiago de Compostela, en el año 2000 fueron pioneros lanzando el primer videojuego educativo de Galicia, «O misterio das sete pezas», que pretendía ayudar a promover un cambio de actitudes sobre la lengua gallega. Pero el abanico de posibilidades no se limita sólo a la educación en colegios sino que abarca también a la industria, especialmente ahora que se encuentra inmersa en una transformación digital. «Se pueden crear juegos de formación especializada, nosotros hicimos uno de prevención de riesgos para el sector del granito. También simuladores para aprender el funcionamiento de una máquina mediante la aplicación de realidad virtual», ejemplifica la socia de la compañía Imaxin Software.

Fernando Prieto se muestra convencido de que el sector es una fuente de empleo potencial que no conviene desechar. En Estados Unidos el salario medio en la industria del videojuego alcanza los 96.000 dólares anuales. «Se crearían puestos de trabajo altamente especializados, porque se puede competir desde aquí dado que la distribución se realiza a nivel digital», indica el productor de Gato Salvaje Estudio. Otra de las ventajas de esta industria es que no requiere una inversión muy fuerte. A diferencia de otros campos como el automóvil, explica Prieto, en el que hay que construir instalaciones caras y luego comprar materia prima, el sector del videojuego no es intensivo en capital. «Convertimos talento en propiedad intelectual y existe una demanda social para el diseño y desarrollo de videojuegos actualmente», apunta.

Uno de los problemas que se encuentran las empresas gallegas es la falta de personal formado. «No encontramos fácilmente mano de obra, se necesita gente con un perfil muy determinado, no solo programadores, sino también animadores, ilustradores», explica Fernando Prieto. Aunque en Galicia, había profesionales del sector de la animación con la crisis muchas empresas cerraron y sus trabajadores emigraron.

Pero la Universidad coruñesa (UDC) ya prepara el primer máster en desarrollo y comercialización de videojuegos que se estrenará el próximo curso. Además para el 2019-2020, el campus de Ferrol acogerá el primer grado en creación digital y animación en videojuegos. «Es muy importante que hagamos sector para que cuando acaben la formación los nuevos estudiantes no tengan que marcharse a trabajar fuera», subraya Luz Castro. «Tenemos que lograr un equilibrio entre la formación de profesionales especializados y la oferta laboral», coincide Fernando Prieto. Desde Gato Salvaje también se está trabajando para poner en marcha una aceleradora de empresas que permita impulsar los videojuegos producidos en la Comunidad.