Emprendedores españoles en California
Emprendedores españoles en California - ABC
REPORTAJE

Galicia, cuna de nuevas ideas

Tres startups surgidas en las universidades de Santiago y La Coruña visitarán la meca de la innovación, Silicon Valley

SantiagoActualizado:

Las ideas emprendedoras son una realidad en Galicia. Lo demuestra que tres «startups» — término para definir a las empresas emergentes— surgidas en el seno de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y la Universidad de La Coruña (UDC) viajarán a la meca de la innovación, Silicon Valley (California, Estados Unidos), como parte del Premio Explorer coordinado por el Centro de Emprendimiento Internacional del Banco Santander. Tres proyectos que optarán, a su vuelta, a premios de hasta 30.000 euros en pugna con los otros jóvenes que, como ellos, han ideado nuevas soluciones a problemas o realidades existentes en la sociedad y el mundo empresarial. En todo tipo de ámbitos y sectores, desde la salud hasta la construcción.

La primera de las ideas nacidas desde el territorio gallego es BIMA (Biología e Información Marítima Ártabra), dirigida por Iván García y Hugo Regalado desde el «explorer space» de la universidad de la ciudad herculina. Esta iniciativa oferta Sistemas de Información Geográfica (SIG) en sectores del mundo marino. Iván García explica que «un SIG funciona como una aplicación de mapas a partir de la cual se van creando capas en las que se carga información en base a las necesidades de cada cliente». En concreto, en los ámbitos de la pesca y los recursos pesqueros, además del transporte de mercancías y gestión de puertos. Por ejemplo, da a conocer cómo se está explotando un recurso pesquero o se aplica sobre la logística de un puerto. Particularmente , «estos últimos son una novedad, pues no suelen contar con la información totalmente digitalizada», señala García. Así, la ventaja se centra en poder conseguir que los sectores del mundo marino tengan la información que necesitan sobre el mapa de su ámbito de alcance.

El segundo proyecto emprendedor es totalmente diferente. Está coordinado por José Rodríguez y Carlos de Frías, alumnos de Medicina en la universidad de la capital gallega. Idearon BactiDec, una máquina médica que cuantifica bacterias en tiempo real con uso tras las operaciones. Muy útil pues las infecciones surgidas tras ellas pueden llegar a costar vidas y mucho dinero si no se actúa a tiempo. «Son los ojos que nunca hemos tenido. Con un objeto que cabe en la palma de la mano podremos detectar en tiempo real si hay una concentración de bacterias inusitada, así se limpiará y desinfectará mejor la zona, y no habrá infección en la herida tras la operación», detalla José Rodríguez. También es algo totalmente novedoso. «BactiDec rompe con la dinámica de innovación, ya que el diagnóstico se hace en base a los pacientes», sentencia. Esto está contrapuesto con los métodos de detección en la actualidad. Por un lado, son indirectos como los cultivos. Por otro, no rinden adecuadamente en el caso de las cuantificaciones de un solo tipo de bacterias. Y, por último, los hay, pero demasiado costosos —ejemplo de los chips—. «BactiDec es más barato, utiliza tecnología más sencilla, y aunque no sirve para diagnosticar una infección, sí que ayuda a tomar decisiones», describe el joven gallego.

El tercer proyecto con base gallega que viajará a Silicon Valley se denomina Timbersoul, y está liderado por la venezolana Andreina Vargas y la portuguesa Daniela Lourenço, dentro del programa para innovar del campus de Lugo de la USC. Se trata del «spin-off» de la iniciativa EcoTimberCell, enmarcada en el proyecto Life de la Unión Europea. «Es una empresa encargada de ofrecer un servicio de asesoramiento y comercialización de sistemas estructurales de madera», define Andreina Vargas a ABC, desde Bogotá (Colombia). Las estructuras se forman con una tipología de viga aligerada y se aplica en elementos de construcción como muros, cubiertas, e incluso una vivienda entera con este material. Todo desde un enfoque sostenible. «El objetivo es reducir la huella de carbono de la madera utilizando material de aquí —kilómetro cero—y dándole valor de uso estructural», explica Vargas.

El viaje a la meca de la innovación y tecnología, logro asociado al Premio Explorer, es una puerta que se abre a presentar la idea. «Nos permite alcanzar el universo emprendedor, ver cómo evolucionan las herramientas para llegar a lo que son y establecer contactos», afirma Andreina Vargas. Otro punto de vista más enfocado en métodos ofrece Iván García, «visibilizamos un sector complicado y al mismo tiempo comprobamos cómo trabaja una SIG en Estados Unidos». Por último, José Rodríguez lo relaciona con uno de los grandes frenos del emprendimiento: el dinero. «Para avanzar hay que conseguir financiarnos, y en Silicon Valley dándonos a conocer podremos obtener ese empuje», señala. Así pues, el viaje recibe la valoración de tratarse de una oportunidad para que el emprendimiento de Galicia siga abriendo puertas de futuro.