Feijoo, el pasado jueves tras el Consello de la Xunta
Feijoo, el pasado jueves tras el Consello de la Xunta - EFE
FUTURO POLÍTICO

Feijóo y el efecto mariposa

El tiempo de meditación del presidente se agota, y se disparan las hipótesis sobre el impacto de su salto a la política nacional

SantiagoActualizado:

El matemático Edward Norton no solo cinceló su nombre en el olimpo de la ciencia, sino que acompasó su legado con un aforismo para la historia: «¿Puede el aleteo de una mariposa en Brasil provocar un huracán en Texas?», fabuló. Algo parecido a esta frase, empleada para resumir el conocido como efecto mariposa, podría aplicarse a la decisión que Alberto Núñez Feijóo está a punto de comunicar sobre su futuro. El suyo, y de paso el de un partido —el PP—, un gobierno —la Xunta— y el de los pesos pesados de ambas entidades.

Todos están expectantes a si de la meditación en la que está sumido el presidente resulta un huracán; un torbellino que obligaría al PPdeG a desempolvar el debate sucesorio, y quizá, a reconfigurar la jefatura del Gobierno autonómico, con el consiguiente baile de sillas. Esa es una de las hipótesis. De momento, entre los suyos impera la prudencia y un respeto escrupuloso al «timing» elegido por el de Os Peares, que tiene hasta el próximo miércoles para despejar la gran incógnita. Hasta entonces no se prevén saltos en el guion, como avanzó ayer el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, en los micrófonos de la Radio Galega. Lo conveniente, aseguró, es «aguardar al menos a que se abra el plazo para presentar candidatos». Y después, que ocurra lo que tenga que ocurrir.

De entrada, en la «Nécora» todo son lisonjas hacia el líder: la persona que arrebató en 2009 el poder al bipartito y se mantuvo en San Caetano atado a una cadena de tres mayorías absolutas consecutivas. El pasado viernes, el número dos del partido, Miguel Tellado, se felicitó por que, en un momento como este, con Rajoy haciendo mudanza en el primer despacho de Génova 13, «todos miren para Galicia y para Feijóo».

Puy siguió la misma línea. Ayer destacó que las miradas que se posan sobre el mandatario autonómico son el resultado de los «éxitos» cosechados en los últimos tiempos, y sobre todo de la «buena imagen» que Feijóo goza en otras latitudes de España. «Es un candidato serio y mucha gente anhela que dé ese paso», resaltó la voz del PPdeG en O Hórreo.

¿Y si Feijóo finalmente se lanza a la carrera? Ahí se desbocan las elucubraciones. Por ejemplo, la perfilada ayer en Radio Nacional por el socialista Xoaquín Fernández Leiceaga, y según la cual ostentar el mando de la Xunta y del PP al mismo tiempo «no puede ser», pues obligaría al popular «a una presencia en la política española muy asidua, directa y constante».

E incluso hay quien se aventura a exigir un adelanto electoral, como el líder de En Marea, Luís Villares. Precisamente el único escenario que los populares descartan en rotundo: «No tiene ninguna lógica», aclaró Puy, por si acaso.

No entra en las cábalas del PPdeG poner en riesgo su mayoría «estable y suficiente». Haga lo que haga su líder, el partido lo asumirá como por efecto de otro aforismo:aquel que hizo popular en los noventa al expresidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA),el carismático Jean Marie-Balestre: «La mejor decisión, es mi decisión».