Núñez Feijóo y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, este martes en la sede ministerial en Madrid
Núñez Feijóo y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, este martes en la sede ministerial en Madrid - CEDIDA/XUNTA
REUNIÓN EN EL MINISTERIO DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA

Feijóo pide que las centrales térmicas sigan en activo mientras la UE no las prohíba

Reclama un estatuto para las empresas electrointensivas que dé estabilidad a un sector que emplea a 5.000 personas en la Comunidad. El Ministerio confirma que están en peligro los fondos europeos para la nueva depuradora de Santiago

SANTIAGOActualizado:

La petición es sencilla. Que tanto la central térmica de Meirama como la de ciclo combinado de As Pontes puedan extender su actividad mientras la Unión Europea no marque una fecha de caducidad para este tipo de generación de energía en el conjunto del continente. Es decir, que el Gobierno de España no introduzca criterios más restrictivos que la propia normativa comunitaria de emisiones que será de aplicación a partir del 1 de enero de 2020. Esta fue la petición que este martes puso encima de la mesa el presidente de la Xunta durante su reunión con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, después de que el secretario de Estado de Energía disparara las alarmas en Galicia sobre el posible cierre a corto y medio plazo de las dos centrales coruñesas.

Alberto Núñez Feijóo expuso a la ministra que, de cerrar estas dos plantas, Galicia pasaría de excedentaria a deficitaria en producción energética, y que tanto Meirama como As Pontes son «centrales de respaldo» que actúan «cuando no hay renovables suficientes». Pero puso el ejemplo de 2017, cuando «llovió muy por debajo de la media, y esas centrales triplicaron su actividad», por lo que planteó como reflexión que «no se pueden desconectar sin tener un sistema energético alternativo funcionando».

Según explicó Feijóo a los periodistas tras la reunión, la ministra le indicó que las palabras del secretario de Estado sobre el cierre del grueso de las centrales térmicas en 2030 «fueron malinterpretadas» porque «no hay ningún límite establecido» para que cesen su actividad, más allá de la obligatoriedad de cumplir las normativas de emisiones.

El presidente gallego ha planteado a la titular ministerial la necesidad de que, dado que es la administración competente en materia energética, «concrete con Naturgy las inversiones necesarias para mantener activa» la central de Meirama «más allá de 2020». Feijóo reconoció que «vemos inversiones en As Pontes» para adecuarse a la normativa europea «pero no en Meirama», a pesar de que «Naturgy ya conoce» la petición de la Xunta para que «haga las inversiones necesarias y se puedan amortizar en el tiempo». La energética «no nos ha confirmado que no vaya a hacer esas inversiones», apostilló el mandatario autonómico.

Sin salir del ámbito de la generación de la energía, Feijóo anunció que el Ministerio ha invitado a la Xunta a presentar propuestas de ubicación para dos nuevas plantas de biomasa en Galicia, que se sumarían a la que ya está concedida y se instalará en el municipio de Curtis. «La respuesta de la ministra ha sido muy satisfactoria», si bien ha reconocido que estas centrales «necesitan primas» porque «producir energía a través de biomasa es muy caro».

Subasta insuficiente

El conflicto de Alcoa y el sector de las electrointensivas también fue abordado en el encuentro. En este punto, Núñez Feijóo no ocultó su «preocupación» ante el hecho de que la próxima subasta eléctrica para el sistema de interrumpibilidad «va a tener menos bloques que la anterior», y por tanto «menos energía a precio contenido que en 2017», siendo su duración además de solo seis meses. «Las electrointensivas necesitan certezas», demandó, y propuso entre sus demandas la elaboración de un estatuto para este sector, a lo que el Ministerio ha accedido, para elaborarlo junto al departamento de Industria y atendiendo las sugerencias de las comunidades autónomas.

«Es razonable un estatuto» que introduzca «derechos y obligaciones» a estas empresas: derechos en forma «una tarifa competitiva frente a los competidores europeos» y obligaciones como «dedicar parte de los beneficios a inversiones en instalaciones y mejorar infraestructuras tecnológicas». Lo que sí quedó en el aire es si este Gobierno —como sí hizo el anterior— va a complementar la subasta de interrumpibilidad con «medidas compensatorias vía Presupuestos». «Que la ministra responda», se limitó a contestar el presidente de la Xunta.

Vigo y Santiago

Entre el amplio abanico de temas abordados, Feijóo se refirió a los problemas de abastecimiento de Vigo y su área metropolitana y los de saneamiento en Santiago de Compostela. Sobre el primer asunto, avanzó la firma de un convenio entre Ministerio, Xunta y Concello para evaluar las mejores opciones que eviten el desabastecimiento en periodos de sequía. Una de las posibilidades sería «a través de un bombeo del Miño» que «permitan abastecer al embalse y garantizar agua suficiente para Vigo y su área». Sin salir de la ciudad olívica, Feijóo también adelantó el compromiso ministerial de construir una subestación eléctrica en el polígono de Balaídos «para bajar los costes energéticos de las empresas aquí ubicadas», entre ellas la factoría de PSA Citroen.

Sobre el saneamiento de la capital de Galicia, Feijóo urgió a una reunión de todas las administraciones para «clarificar» el proyecto de la nueva depuradora, ya que el Ministerio «confirmó» que están en riesgo los millonarios fondos europeos ya adjudicados y dice desconocer el proyecto de Martiño Noriega para ampliar la actual planta de A Silvouta. «Necesitamos una reunión urgente» para aclarar en qué punto se encuentra el proyecto, dado que «el Ministerio no ha autorizado a que el saneamiento se haga» donde propone el gobierno municipal «porque desconoce los fundamentos técnicos».