Alberto Núñez Feijóo, durante el pleno este miércoles
Alberto Núñez Feijóo, durante el pleno este miércoles - MIGUEL MUÑIZ
SESIÓN DE CONTROL

Feijóo anuncia medidas cada mes hasta el final de la legislatura para impulsar la demografía

El presidente invita a legislar por consenso en este tema a la oposición tras un bronco debate

SantiagoActualizado:

La complicada situación demográfica de Galicia protagonizó la primera sesión de preguntas al presidente en la que Manuel Lago preguntó en nombre de En Marea y Luís Villares se quedó como mero espectador desde el grupo mixto, aunque fue mentado a lo largo de la mañana. La oposición censuró las políticas sobre este tema del presidente Alberto Núñez Feijóo, que recordó que critican una ley que se presentará en la Cámara en los próximos meses y que por lo tanto todavía no conocen, al tiempo que anunció medidas de impulso demográfico cada mes hasta el final de la legislatura. Además, abrió la mano a llegar a un consenso parlamentario para potenciar la natalidad en Galicia.

Los portavoces del PSdeG y del BNG en O Hórreo, Xoaquín Fernández Leiceaga y Ana Pontón, centraron sus alocuciones en criticar las acciones de Feijóo en su década como presidente autonómico. Feijóo afirmó que era complicado debatir con ellos, ya que «no se enteran» de la realidad de este tema en Galicia. En concreto, Leiceaga remarcó que el Gobierno «intenta ir a la guerra con armas de juguete», aunque el regidor autonómico subrayó que el socialismo no debería dar lecciones sobre demografía al Ejecutivo popular.

Además, el portavoz parlamentario del PSdeG, que con toda probabilidad hizo su pregunta a Feijóo por última vez ante la llegada a la Cámara del secretario xeral Gonzalo Caballero, reclamó que se deje a un lado «el marketing» y exclamó que «el mejor anticonceptivo es la política de Feijóo». En un agrio debate, Feijóo preguntó a Leiceaga «si le daba todo igual» al estar ya de retirada en su puesto como portavoz parlamentario, ya que estaba tratando «sin rigor» el problema demográfico y le recriminó su «frivolidad».

Amor a la patria

Por su parte, Pontón reclamó al presidente que no hiciese «oposición de la oposición», y exclamó que la Comunidad tiene los peores datos de la historia, ya que no consiguieron frenar «la sangría demográfica», con nacimientos que siguen cayendo. Es el resultado, a su juicio, de sus políticas natalistas fracasadas, debido a que las gallegas no van a tener hijos «por amor a la patria ni por cien euros».

Feijóo quiso remarcar también lo ya hecho por su Ejecutivo, con impulsos a la natalidad y a la conciliación, como los «50 millones» de la Tarxeta Benvida, el mayor número de plazas en guardería, el teletrabajo, así como las deducciones fiscales. Tanto Leiceaga como Pontón censuraron estas medidas, y el socialista acabó citando a Góngora, reclamando que «si todo queda en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada, con nosotros no cuente».

El líder popular tuvo tiempo para sacar a colación los acuerdos impulsados a nivel estatal y europeo para luchar un problema que recordó no es exclusivo de España, sino que se circuscrive a «toda la UE». Feijóo incidió en que, de todas maneras, existen algunos datos positivos, como que a pesar del envejecimiento que sufre la Comunidad, Galicia sigue creciendo por encima de la media del Estado y que ante el problema de natalidad, Galicia se apunta crecimientos si se compara «la gente que sale y entra en Galicia», algo que también pasa entre los jóvenes.

Finalmente, el presidente pidió a la oposición que no critique una ley que todavía no conocen, y en la que podrían tomar parte si recogen el guante de llegar a un consenso entre los partidos. Las posiciones, de momento, están muy alejadas entre las formaciones. El presidente reclamó, además, que no se tildase de «demagogos» a los profesionales de la Xunta que estudian el problema demográfico y responsables de crear las propuestas de la ley, que se llevan confeccionando un año.