Feijóo, este viernes, en la puesta en servicio de un nuevo tramo de la Autovía de O Morrazo
Feijóo, este viernes, en la puesta en servicio de un nuevo tramo de la Autovía de O Morrazo - ANA VARELA/XUNTA
El presidente lanza la precampaña

Feijóo abrirá la puerta a cambios en el PP para el final de la legislatura

Trasladará al partido la necesidad de reaccionar tras las municipales, dos días después de exigírselo a su gobierno

SantiagoActualizado:

Un mensaje de fondo: reaccionar de manera efectiva ante los reveses de las últimas tres convocatorias electorales y huir del exceso de confianza ante las autonómicas del año que viene, pelear hasta el último mes de la legislatura y, sobre todo, dejar la puerta abierta a realizar cambios en el partido ante los tiempos que vienen por delante. Este será, a grandes rasgos, el mensaje que Alberto Núñez Feijóo trasladará este sábado a los suyos en la primera junta directiva regional tras las generales y municipales de abril y mayo, en la que no parece que vaya a aclarar la duda que corroe al partido desde hace tiempo: su futuro.

Según indicaron a ABC fuentes populares, el discurso de Feijóo deberá entenderse como una continuación del que dirigió este jueves a los conselleiros y resto de altos cargos del gobierno gallego, en esta ocasión con los principales dirigentes locales y provinciales de su partido como destinatarios. El presidente del PPdeG «abordará una reacción que será de contenido, continentes y personas», aunque estas mismas fuentes descartaron que de la intervención de Feijóo vayan a salir anuncios de relevos en el organigrama de los populares. A medio plazo, nada está descartado.

«Creemos que hay margen de mejora en el partido», insisten desde el PPdeG, «lo hemos visto en unas municipales que hemos ganado en Galicia el mismo día en que éramos segunda fuerza en las europeas», una realidad que evidencia «que la gente sí sabe lo que vota» a pesar de la tendencia a la baja de la marca. Feijóo hará «un balance sereno» de las últimas convocatorias electorales, dos de las cuales —generales y europeas— el PP ha perdido en la Comunidad por primera vez en su historia.

El precedente de 2015

El PPdeG está repitiendo en estas semanas su reacción a los malos resultados de las elecciones municipales de 2015, donde de nuevo por el lastre de una marca devaluada a nivel nacional —por la gestión de la crisis económica y las medidas impopulares que hubo de adoptar el Ejecutivo de Rajoy, pero también por los casos de corrupción que salpicaron de lleno al partido— vinieron mal dadas en las urnas y se perdió el notable poder territorial que se tenía. Entonces, Feijóo compareció públicamente para dar fe del mensaje crítico recibido de los gallegos y avanzar que habría cambios. Faltaba, como ahora, algo menos de año y medio para las siguientes autonómicas, también marcadas por la incógnita de si él repetiría o no.

Los cambios no se hicieron esperar. En la recta final de aquel 2015 hubo crisis de gobierno, con la llegada de tres dirigentes procedentes del ámbito municipal, José Manuel Rey Varela, Ángeles Vázquez y Jesús Vázquez Almuíña, para impulsar las áreas de Política Social, Medio Rural y Sanidad. Poco después, el terremoto llegó al partido: Alfonso Rueda abandonaba la secretaría general para presidir el partido en Pontevedra, y Feijóo depositaba la responsabilidad orgánica en Miguel Tellado, hasta entonces portavoz de los populares, con Alberto Pazos como número tres, dotando así de músculo a la organización y liberándola de gestión en la Xunta.

El movimiento de Feijóo dio sus frutos a medio plazo. Las generales de diciembre de 2015 fueron un duro revés, que en la repetición electoral de seis meses más tarde, ya con el presidente confirmado como candidato, daba un giro a las expectativas populares al superar el 41% de los sufragios. El partido empezaba a creerse la posibilidad de alcanzar la tercera mayoría absoluta en las autonómicas del otoño, como así fue.

Ahora, a diferencia de entonces, «no creemos que vayan a hacer falta decisiones tan drásticas», pero se da por hecho que puede haber movimientos en los próximos meses. Además, el PP no va a tener —a priori— un banco de pruebas como las convocatorias de generales de 2015 y 2016, donde fue pulsando su propia evolución entre el electorado. Tendrá que fiarse de lo que digan las encuestas, esas que siempre le dan a la baja respecto a lo que posteriormente arrojan las urnas.

El debate del candidato

Reenfocada la acción del gobierno autonómico y azuzado el partido para encarar los quince meses que restan de legislatura, la única incógnita pendiente de resolver vuelve a instalarse en el PP: ¿Qué hará Alberto Núñez Feijóo? Ayer su secretario general, Miguel Tellado, eludió toda especulación al respecto. «No estamos aquí para hablar del futuro de nadie», zanjó a preguntas de los periodistas, «a mí me gustaría no contribuir a ese eterno debate de la marcha de Feijóo, que creo que llevamos escuchando tanto tiempo que creo que no resulta productivo». «Si hoy dijese aquí que Feijóo se va a presentar a las elecciones autonómicas, Gonzalo Caballero seguro que tiraba la toalla y ya daba la batalla por perdida», ironizó.