Reunión del Comité de Fútbol Base de la Federación, ayer
Reunión del Comité de Fútbol Base de la Federación, ayer - CEDIDA/FEDERACIÓN
DEPORTE

La Federación gallega denunciará ante la Xunta los episodios de violencia en el fútbol base

El Comité de Fútbol Base idea un decálogo para padres e hinchas contra las agresiones

SantiagoActualizado:

La Federación Gallega de Fútbol se revuelve contra la violencia. Los últimos episodios conocidos en los campos de la Comunidad ocuparon ayer al Comité Gallego de Fútbol Base, en cuya reunión —la primera del año—, los directivos y clubes expresaron su más enérgica condena por hechos como los ocurridos el pasado domingo, cuando una pelea entre padres obligó a suspender un partido de prebenjamines en Pontevedra. Además, pusieron encima de la mesa algunas medidas para reducir la frecuencia de este tipo de incidentes en las categorías inferiores.

Entre ellas, la Federación informó a los equipos que denunciará ante la Comisión Antiviolencia —adscrita a la secretaría xeral para o Deporte de la Xunta— tanto el caso de Pontevedra como la «agresión verbal» cometida, también la pasada semana, contra una futbolista alevín en Laxe. El secretario de la entidad, Diego Batalla, subrayó la importancia de que «los clubes identifiquen a la persona o personas que cometen actos violentos» para que la órgano del Gobierno gallego «pueda actuar» y que la Federación pueda incluso «personarse como denunciante».

Por otro lado, la reunión del Comité de Fútbol Base abordó la creación de un «decálogo antiviolencia» para padres, madres e hinchas problemáticos que se tendrá que ubicar en zonas visibles de las instalaciones deportivas. Medidas, que junto con las campañas de formación y sensibilización dirigidas a clubes, árbitros y aficionados, buscan cortar de raíz el clima la violencia en los campos de fútbol. Con todo, en el encuentro, los miembros del Comité también concluyeron que «no se puede exigir a los clubes que actúen como vigilantes de seguridad», pues «esta tarea es imposible de realizar en la mayoría de instalaciones». A lo que sí tendrán que atenerse es a la suspensión de los encuentros si como hasta ahora el árbitro, al detectar algún altercado, así lo determina.

Semana triste

La pasada semana no ha sido fácil para el fútbol gallego. El pasado 8 de marzo, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer, se daba a conocer otro momento bochornoso para el deporte base. Sucedió en Laxe (La Coruña), en un encuentro entre la Sociedad Deportiva Laxe y el Buño. Allí, varios padres, pero también madres del equipo visitante, acosaron a una pequeña jugadora alevín instando a los suyos a que la agarraran «por las tetas», como publicó La Voz de Galicia.

Ayer, el entrenador del Buño reconoció el incidente en las redes sociales pero hizo algunos matices: «Primero, sí hubo el famoso comentario pero, vuelvo a repetir, solo ese comentario y no el que se está viendo por los redes sociales y la prensa. Quien lo dijo ya se dio cuenta del error que cometió y ya pidió perdón en el mismo momento a las personas que estaban presentes en la grada del campo de Laxe, por lo cual no se escondió (...)», escribió en el muro de Facebook del Buño S. C. D.

Sin embargo, no había pasado ni dos días cuando la violencia en el fútbol volvió a copar los focos. En este caso, la atención fue para un grupo de padres que se peleó a cabezazos durante un encuentro entre los prebenjamines del AJ Lérez y la EFB Moaña, disputado el pasado domingo en el campo de Fútbol 8 de A Xunqueira (Pontevedra). Según el acta del árbitro del encuentro, Alexander Vázquez Castro, en el minuto veinte del choque, aficionados de ambos conjuntos, «casi en totalidad madres y padres» de los jugadores, se enzarzaron en una trifulca en mitad de niños de entre seis y siete años de edad. La riña se originó después de que madre se negara a sentarse para permitir ver el partido a quienes se encontraban sentados en la grada. Al final, fue necesaria la intervención de las fuerzas de seguridad y una persona fue atendida a consecuencia de una agresión.