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Imagen de un supermercado - ROBER SOLSONA
ECONOMÍA

Las familias gallegas que llegan sin problemas a final de mes alcanzan máximos de la última década

Dos de cada tres hogares dicen hacerlo con facilidad o mucha facilidad. Es la cifra más alta desde 2010. Caen también a mínimos la de aquellos que encuentran alguna dificultad

SANTIAGOActualizado:

La recuperación económica no es un mito. El último avance de la encuesta de hogares gallegos, relativa al segundo trimestre del año en curso, publicado este martes por el IGE, revela que dos de cada tres familias de la Comunidad llegan con facilidad o mucha facilidad a final de mes. Es la cifra más alta desde que se tienen registros estadísticos (año 2010). Pero también se reduce el número de hogares que encuentran alguna dificultad para alcanzar el día 30, que cae hasta el 27%, veinte puntos menos que hace una década. Se mantiene en el entorno del 6% la tasa de aquellas familias que, por el contrario, sí encuentran graves dificultades para acabar el mes, pero son la mitad que durante la peor época de la crisis económica, en los años 2010 o 2012.

La encuesta coyuntural de hogares gallegos es un termómetro fiel del estado de la microeconomía, ajena en muchas ocasiones a las alegrías macroeconómicas de las grandes cifras. Los datos que arroja esta segunda oleada del año permiten ser moderadamente optimistas ante la situación de las familias. En el último año, aquellas que llegan sin problemas a final de mes se ha incrementado en diez puntos, pasando del 54% al 65% de junio a junio. En el mismo mes del 2015 apenas llegaba al 38%, y en 2010 al 41%.

En el lado menos positivo de la encuesta están los hogares que todavía sufren dificultades para acabar el mes. Pero aquí también hay un saldo progresivamente menguante en los últimos trimestres. En diciembre de 2011, este grupo representaba al 60% de las familias gallegas. Hoy, según el IGE, son menos de la mitad, apenas un 27%, once puntos menos (38%) que en marzo de este año y veinte menos que en junio de 2016.

Todavía hay, no obstante, un reducido número de familias que encuentra severos problemas para llegar al día 1. En la actualidad son un 6,64% del total, dos puntos menos que en el mismo trimestre del año pasado.

¿Cómo lo han hecho las familias gallegas? Pues tomando medidas en su día a día. El barómetro recoge que en el último año se incrementa en diez puntos el porcentaje de hogares que han modificado sus hábitos de consumo, pasando de un 17 a un 28% los que o bien han empezado a comprar marcas blancas y ofertas en alimentación, o bien han disminuido otros gastos innecesarios como ropa o calzado. Hace diez años, la necesidad de adoptar estas dos medidas superaba el 68%. Esto significa que las familias llegan mejor a final de mes sin necesidad de apretarse en exceso el cinturón. Se mantienen en porcentajes estables aquellas familias que necesitan que uno de sus miembros empiece a trabajar o alargue su jornada (un marginal 1,2%) o los que solicitan ayuda económica a familiares o amigos (6,8%).

Mejora la confianza

La economía también es percepción, un intangible de incalculable valor, ya que por ejemplo puede ser ajeno a la coyuntura política del momento. Algo así sucede según el barómetro del IGE, ya que en un escenario en el que España mantiene un Gobierno en funciones, con dos procesos electorales consecutivos y las interrogantes que ello puede introducir en la ciudadanía, los índices de confianza de las familias gallegas son los mejores de los últimos años. En junio, el índice que mide la confianza (ICC) es el segundo mejor desde 2010, un -7,93. Este índice, oscila entre -100 y 100, con los valores negativos mostrando desconfianza y los positivos lo contrario. Galicia mantiene números rojos, pero está lejos del -40 que reflejaba durante el último semestre de 2012.

Los datos desagregados, además, arrojan valores en positivo. Por ejemplo, en el apartado de percepción personal de evolución financiera, esto es, cómo cree cada hogar que le va a ir en el futuro, el dato es del 0,14 en positivo. Es decir, hay una mayoría de familias que creen que les va a ir mejor a corto y medio plazo. Según explica el IGE, son los hogares con ingresos superiores a 2.000 euros al mes los que empujan al alza este índice. En las rentas inferiores, además, la tasa de desconfianza mejora con mucho los malos guarismos de los años más crudos de la crisis económica.

También hay una leve mejora en la perspectiva económica del conjunto de la Comunidad, aunque todavía registra cifras en negativo (-4,59). En marzo de 2013 llegó a situarse en el -50. Respecto a la percepción de la evolución del empleo, el dato es del -4,14, la mitad que hace un trimestre y en sintonía con los dos últimos años, lejos del -57 de octubre de 2012.