El juicio se celebrará el próximo lunes
El juicio se celebrará el próximo lunes - MIGUEL MUÑIZ
TRIBUNALES

Se enfrenta a 34 años por someter a su pareja a un calvario de agresiones, amenazas y violaciones

Durante años, la amenazó con meterla en un pozo, violaciones múltiples y vejaciones a su familia

SantiagoActualizado:

La sección Primera de la Audiencia Provincial de La Coruña celebrará el próximo lunes el juicio contra un hombre acusado de violar, amenazar y denigrar a su mujer, en varias ocasiones delante de la hija que tenían en común. El fiscal reclamará para él una pena de 34 años de prisión así como el pago de una indemnización económica de 30.000 euros.

La relación entre ambos comenzó en el año 2006, cuando la víctima contaba con 16 años de edad. Meses después, a raíz del embarazo de la mujer, comenzó una convivencia que prontó acabó convirtiéndose en un calvario tanto para ella como para su entorno familiar. En 2009, y en vista del historial de maltrato, el padre puso a su hija «en la tesitura de elegir entre el acusado o él» si quería continuar residiendo en su casa. Eligió lo primero; y se produjo la separación.

Antes, sin embargo, la chica había venido padeciendo «por parte del acusado una conducta de dominación, desprecio, insultos, control de su persona y de su dinero, de forma cotidiana», como relata el escrito de acusación de la Fiscalía. «Le escupía con frecuencia, le tapaba la boca con el edredón para no escuchar su llanto, le tiraba de los pelos, le decía que 'era una cerda y que solo valía para joder, que no valía para nada, que no le daba besos mientras tuviera los puntos negros asquerosos, que era un punto negro andante' y otras del estilo». El entorno familiar de la víctima era testigo, pues ellos también «recibieron un trato vejatorio e intimidatorio». Con la madre de ella enferma de cáncer, la insultó: «Me cago en tu puta vida, que te vas a morir, no vales para nada». Solo el padre ha querido ejercitar acciones legales.

El Ministerio Público enumera algunos de los episodios de violencia psicofísica sufridos por la víctima durante el tiempo de su relación. Así, cuando estaba embarazada de seis meses, el acusado le dijo que «qué clase de mujer era que no le preparaba la ropa a su marido» tras protestar porque le faltaba un calcetín. Acto seguido, la «golpéo varias veces en la espalda». En el momento del parto, le decía que «como lo hubiera hecho levantar de la cama para nada se iba a enterar, que la niña iba a salir sí o sí». En el hospital: que «dejara de llorar porque estaba molestando a la gente».

Las agresiones fueron a más. En 2009, la amenazó con «un arpón», y en otra ocasión, le aseguró que «le iba arrancar la cabeza» delante de la hija de ambos, en un centro comercial. Tiempo después, utilizó un cuchillo para introducir a la fuerza en su coche a la mujer y la hija (ella aceptó por miedo) y se paró en un lugar recóndito cerca de la AP-9 porque «la iba a follar un poco». La niña, dormida, se encontraba dentro del automóvil. «Fue penetrada vaginalmente» mientras «el acusado tenía el cuchillo en la mano, a la altura de la barriga» de la víctima. En el camino de vuelta, de nuevo la atemorizó diciéndole que si no paraba «la iba a meter en un pozo y a obligarla a acostarse con varios gitanos amigos suyos».

Finalmente, llegó la denuncia. Años de coacciones y maltrato a todos los niveles provocaron en la víctima un «trastorno de estrés postraumático, baja autoestima, depresión y ansiedad». Por todo los hechos, la Fiscalía considera al acusado autor de un delito de agresión sexual, maltrato, amenazas y coacciones.