Marcha de los trabajadores de Ence, el pasado día 10 en Santiago
Marcha de los trabajadores de Ence, el pasado día 10 en Santiago - EFE
Polémica

Ence acusa a Costas de retorcer la ley como un «régimen bolivariano»

La pastera difunde un informe hecho en 2018 que juzga inviable otra ubicación para la planta dentro de la Comunidad

SantiagoActualizado:

Cargando contra el modo de proceder de la Dirección General de Costas y advirtiendo de que, en caso de verse forzada a buscar una nueva ubicación fuera de al ría de Pontevedra, los costes de mano de obra y de la materia prima la empujarían a radicarse en otro país con precios más competitivos, Ence optó este sábado por difundir el informe en el que la firma de ingeniería IDOM, consultada como «experto independiente», concluyó, en julio de 2018, la ausencia de emplazamientos alternativos para la pastera dentro de Galicia. La fábrica de celulosa respondía así a las últimas afirmaciones del candidato del PSOE a la alcaldía de Pontevedra, Agustín Fernández, sobre la existencia de emplazamientos viables que permitirían retirar la presión de Ence de la zona de Praceres.

«El modo en el que la Dirección General de Costas ha actuado es propio de un régimen bolivariano: se inventa una interpretación falsa y manipulada de la ley y, apropiándose de facultades del Parlamento o del Tribunal Supremo, decide que la ley es ilegal, ordena a la Abogacía del Estado desdecirse de lo que ha defendido hasta entonces y allanarse en tres recursos contra el otorgamiento de la prórroga de la concesión de Ence Pontevedra que ella misma había dado dos años antes, exigiendo inversiones por 61 millones euros de los que se han ejecutado más de dos terceras partes», denunció Ence en un comunicado de prensa. La pastera censura así el cambio de posición de la Administración General del Estado, que el pasado 8 de marzo concluyó que el cambio en la Ley de Costas que posibilitó en 2016 al Gobierno de Mariano Rajoy prorrogar el permiso a la pastera hasta 2073 no se había hecho conforme a derecho abriendo la puerta a que Ence tenga que dejar Lourizán.

Múltiples condicionantes

El informe difundido por Ence descarta la existencia de otras opciones de emplazamiento en la Comunidad, rechazando, singularmente, los cauces del Miño o el Sil —las principales masas de agua alternativas—, por no cumplir alguna de las condiciones exigidas para una planta de este tipo: puerto próximo para dar salida marítima a la producción, disponibilidad de un caudal de agua dulce suficiente para alimentar la fábrica (0,5 m3/s), cercanía de una masa de agua de tamaño suficiente para neutralizar sus efluentes (el caudal de vertido de Ence en Pontevedra es de aproximadamente 0,5 m3), orografía y superficie (el tamaño ideal para construir una fábrica de pasta de papel, según cálculos de IDOM, es de unas 150 hectáreas, siendo la exigencia mínima de 50, y en terreno plano), fuentes de madera en un radio máximo de 200 km (Ence consume alrededor de 1,3 millones de m3/año), líneas eléctricas acordes a la potencia demandada y red viaria capaz de soportar el tráfico rodado generado (la planta de Lourizán recibe cada día unos 260 camiones diarios de madera y unos 20 de productos químicos y expide otros 65 cargados con pasta de papel).

Ence recuerda que «al suponer la madera y la mano de obra el 61% del coste total de fabricación de la celulosa, si invirtiese en una nueva fábrica lo haría en un país con estos dos componentes más baratos que en Galicia». Y esta inversión, añade, «la llevaría a cabo, desde luego, en un país que ofreciese seguridad jurídica a su inversión».