La Xunta desarrollará junto con un socio un polo aeronáutico para fabricación de drones de uso civil
La Xunta desarrollará junto con un socio un polo aeronáutico para fabricación de drones de uso civil - ELISEO TRIGO

La empresa elegida en Rozas elevará la inversión hasta los 100 millones

La Xunta resuelve este jueves si se alía con Airbus, Boeing, Indrá o Inaer en su proyecto de drones

Santiago Actualizado: Guardar
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Se acabó la espera. Después de varias semanas deshojando la margarita, la Xunta anunciará este jueves el nombre de la empresa (o empresas) con quien se asocia para desarrollar su proyecto de aviones no tripulados en el aeródromo de Rozas, en la provincia de Lugo. Aunque la decisión se aguardaba para finales del pasado año, dos circunstancias han retrasado la licitación. Por un lado, la complejidad administrativa de un proceso novedoso elogiado por las firmas en liza: Airbus, Boeing, Indra e Inaer. Por otro, que los interesados habrían efectuado ofertas muy competitivas en la última ronda de negociaciones.

Fue Alberto Núñez Feijóo quien este miércoles avanzó en el Parlamento que la resolución se aprobará en el Consello de la Xunta. Lo hizo en respuesta a una pregunta del PSdeG sobre los sectores económicos de la Comunidad. El presidente autonómico anticipó una «buena noticia» para la industria gallega. «Espero que lo sea para el PSOE, que quería hacerlo y no pudo», reprochó en su último turno de réplica al portavoz socialista, José Luis Méndez Romeu.

El objetivo es doble: desarrollar drones para uso civil en la Comunidad y liderar un sector que en breve despuntará

A la espera de los detalles, Feijóo sí concretó que la inversión total será de 100 millones de euros. De ellos, en torno a 45 serán movilizados por la empresa elegida, mientras que la Xunta consigna 55 destinados a varios fines: 10 para la reforma del aeródromo, propiedad del Ministerio de Defensa a través del INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), 25 para el socio y 20 más para adquirir el equipamiento necesario para poner en marcha el proyecto.

Con él, el Ejecutivo regional pretende distintos objetivos: el desarrollo de drones para uso civil como el control del furtivismo, la prevención y extinción de incendios o la medición de flujos de personas. Además, busca generar un polo aeronáutico a su alrededor que atraiga inversiones de otras empresas. La marca seleccionada, de hecho, tendrá la obligación de que su elección repercuta en el resto del tejido industrial. Galicia intenta así colocarse a la cabeza de un sector que despuntará en los próximos años. A la generación de tecnología se une el factor de que estos aviones no tripulados tienen que ser certificados antes de entrar en funcionamiento y el INTA es quien tiene la potestad para hacerlo.

Alegatos de los aspirantes

Con esas mimbres, las posibles adjudicatarias defendían sus proyectos hace pocos días en ABC. «No venimos para que nos den unos millones de euros y salir corriendo», apuntaban desde Airbus. «Trasladaríamos a Rozas la evolución y las pruebas de otros aviones», señalaban desde Indra. «Desarrollaremos íntegramente una aeronave en Lugo», indicaban desde Inaer. «Ayudaremos a posicionar una futura industria aeroespacial», afirmaban desde Boeing. La suerte está echada.