Dorribo, en una imagen de archivo
Dorribo, en una imagen de archivo - ABC
PERFIL

Dorribo, de empresario de éxito a defraudador

El lucense dio sus primeros pasos en un negocio peletero, pero pronto viró al sector farmacéutico, del que obtuvo importantes beneficios

SantiagoActualizado:

El nombre de Jorge Dorribo saltó a la fama de la mano de la Operación Campeón, un mediático proceso que destapó una red de fraude de subvenciones públicas y tráfico de influencias de la que el lucense resultó ser protagonista e ideador. Por esta investigación, el empresario fue condenado a cinco años de prisión y a pagar una multa de más de seis millones de euros, que nunca llegó a abonar. Durante el juicio quedó probada la existencia de una trama que beneficiaba directamente a Laboratorios Nupel, propiedad de Dorribo, y que acabó salpicando a un total de once personas, entre ellas el ex diputado autonómico del PPdeG Pablo Cobián y otros políticos del momento. Pero la carrera empresarial de Dorribo venía de lejos.

Sus primeros pasos en los negocios los dio de la mano de una empresa peletera que se dedicaba a la importación de piezas procedentes de Marruecos. Este comercio le abrió el camino hacia el sector químico, con el que primero buscó soluciones al tratamiento de la piel para a continuación virar sus intereses hacia el mundo farmacéutico, mucho más productivo. Sus progresos fueron rápidos y contundentes y no tardó en exportar y en convertir la sede de su negocio, en Lugo, en un importante polo farmacéutico. Por aquel entonces, alrededor del 2010, Nupel exportaba a 25 países, principalmente de África, Sudamérica e incluso Oriente Medio. Llegó a facturar más de cien millones de euros.

Se reinventó tras su paso por prisión

Un año después de que la firma tocase techo con un éxito que le arrojó pingües beneficios, Dorribo fue detenido en el marco de la Operación Campeón. El nombre de la investigación, precisamente, proviene de la multitud de grabaciones telefónicas en las que el lucense echaba mano de este calificativo, vinculado a su afición por los deportes. Casado y padre de tres hijos, pasó tanto tiempo en prisión preventiva que no llegó a entrar en prisión una vez se confirmó su condena. Tras el escándalo Campeón, Dorribo se reiventó y regresó a los negocios. Primero con una empresa dedicada a la fabricación de muebles de madera y después, de nuevo, con la producción de medicamentos. La muerte lo sorprendió en Barcelona, en una feria a la que había acudido por asuntos de negocios. Volverá a Lugo para ser enterrado.