Alberto Núñez Feijóo tras la reunión del Consello de la Xunta
Alberto Núñez Feijóo tras la reunión del Consello de la Xunta - MUÑIZ
Economía

La deuda pública por gallego es 6.100 euros menor que por catalán

La Xunta abre la puerta a aplicar nuevas reducciones de impuestos

SantiagoActualizado:

Alberto Núñez Feijóo pudo volver a decirlo:Galicia cumple. En el ejercicio correspondiente a 2017 volvió a hacer los deberes comprometidos con el Ministerio de Hacienda y con sus propias reglas de gasto. En las cuentas generales reveladas ayer —serán remitidas al Parlamento y al Consello de Contas— la Xunta presume un año más de haber sido la comunidad que menos incrementó la deuda pública, de no haber agotado el margen de déficit, y de poder compatibilizar todo ello con bajadas de impuestos e inversiones a cargo de fondos autonómicos. Incluso el presidente autonómico no dudó en recurrir a algunos datos llamativos, como el hecho de que la deuda pública per cápita en Galicia (4.139 euros) sea 2.000 euros menor respecto al conjunto de España (6.186), 6.100 euros por debajo de la de un catalán y 5.100 menos que en el caso de un ciudadano de la Comunidad valenciana.

La economía gallega cerró el 2017 con un déficit del 0,2 por ciento, cuatro puntos menos por debajo del 0,6 permitido por el Gobierno central, e incluso por debajo del actual umbral fijado por Hacienda, previsto para el 0,4. Con ello, tal y como reveló ayer el presidente autonómico, los gallegos se ahorraron 46 millones en el pago de intereses de la deuda, una cifra que se incrementa hasta los 140 millones si tienen en cuenta los últimos tres años.

La Xunta, que ejecutó el 99% del presupuesto, superó el umbral del 100% en el caso de las partidas destinadas a servicios sociales, sanidad y educación;un hecho que Feijóo contrapuso «con algunas cuestiones» planteadas desde las filas de la oposición, que suelen imputar al Gobierno gallego la falta de uso de algunos fondos en políticas de bienestar.

El presidente del Ejecutivo autonómico subrayó, además, la balanza positiva en términos de ingresos. En ese sentido, aseguró que si Galicia viviera solo con arreglo, por ejemplo, a la parte que le corresponde del IVA o del IRPF, la diferencia arrojaría un balance de 538 millones «más para invertir y depender menos de la deuda pública». Datos que se incardinan con el tercer puesto de la Comunidad en el ranking de las que más invierten con fondos propios, por detrás de Baleares y Castilla y León.

Más bonificaciones fiscales

Además, el presidente de la Xunta dejó la puerta abierta a introducir en el futuro nuevas reducciones tributarias, y a aplicar mejoras en los servicios sociales. Pero lo hizo con prudencia, dado el escenario de incertidumbre «y tensiones» que se atisbas en la economía, y los amagos del Gobierno de Pedro Sánchez con incrementar la presión fiscal.