Lucha contra el fuego en la localidad de Padornelo, en el municipio de Lugo, la semana pasada
Lucha contra el fuego en la localidad de Padornelo, en el municipio de Lugo, la semana pasada - EFE
LUCHA CONTRA EL FUEGO

El cerco a los incendiarios dispara la cifra de detenidos e investigados a niveles del balance total de 2018

La Xunta destaca la «coordinación», los medios tecnológicos y las denuncias anónimas como claves de este auge

SANTIAGOActualizado:

Mientras las llamas arrasan Gran Canaria, después de cebarse en las últimas semanas con varios puntos de la Península, Galicia no se confía. No ha habido grandes incendios este verano pero no se puede bajar la guardia. Como prueba, la reunión celebrada este lunes en dependencias de la Xunta en San Caetano (Santiago) del Comité de Coordinación Policial Antiincendios, la segunda del año. En torno a la mesa, convocados por la Consellería de Medio Rural, representantes de Policía Autonómica, Policía Nacional, Guardia Civil, del Ejército y de la Delegación delGobierno.

«La meteorología nos está ayudando, no cabe ninguna duda», admitía el conselleiro José González, pero desde la Xunta prefieren poner el acento no en los intangibles, como un agosto más lluvioso de lo que cabría esperar, sino en lo que está a su alcance y se concreta en reuniones como la de este lunes. En el trabajo del día a día que refrenda que la «coordinación» entre los distintos implicados en la lucha contra los incendiarios funciona «bien», mejor que nunca, como demuestran los datos oficiales. «Tenemos un número de detenidos e investigados este año que casi supera la cifra de todo lo que se hizo en 2018», destacó González. Si entonces fueron 105, la semana pasada ya se había alcanzado el centenar, reveló ante los medios de comunicación, antes de participar en la reunión del Comité Policial.

El responsable de Medio Rural quiso poner en valor, por lo destacado de la cifra, el «incremento de más del 40%» de acciones que recaen en la Policía Autonómica, con 60 detenidos o investigados ya en lo que llevamos de 2019, y que refrenda que «se está trabajando muy intensamente desde el punto de vista de la coordinación». La Consellería amplió, a través de una nota, que la Guardia Civil, por su parte, ha detenido o investigado a 40 presuntos incendiarios, mientras que la Policía Nacional ha identificado a 110 personas y controlado hasta 179 vehículos sospechosos. Todo esto, en poco más de siete meses.

¿Las razones de este auge? De una parte, González hizo hincapié en ese «esfuerzo coordinado» de los distintos componentes del operativo. De otra, ensalzó la contribución de los «medios tecnológicos», con la novedosa aportación de los drones, que refuerza el seguimiento de las cámaras de vídeovigilancia. Y destacó igualmente que las denuncias anónimas, a través del teléfono habilitado por la Xunta —el 900 815 085, totalmente confidencial y gratuito—, están permitiendo iniciar investigaciones. «Todo ese trabajo, ese esfuerzo, está dando sus frutos», celebró.

Desincentivar

Si se traslada a la ciudadanía —punto en el que citó expresamente la «ayuda» que prestan los medios de comunicación— la existencia de todos estos medios disuasorios, concebidos para «desincentivar», el titular de Medio Rural expresó su creencia en que «la gente tiene que pensar un poquito más si va a hacer algún tipo de estos comportamientos». Pero sin espacio para la relajación, pues, no en vano, «en cuanto se dan las condiciones climatológicas, hay un efecto llamada y gente dispuesta a prender fuego».

El año 2017, recordó, marcó un punto de inflexión. Ahora la Xunta destina casi 20 millones de euros a un esfuerzo en el que González ha querido subrayar el capítulo del personal, al pasar el tiempo de trabajo mínimo de los efectivos antiincendios de tres a seis meses en 2020, cinco meses ya este año. No solo para labores de extinción, sino igualmente para acciones de prevención. Sobre el terreno, en estos momentos, hay un operativo conformado por unas 7.000 personas, se recuerda desde Medio Rural.

En cuanto a la limpieza de franjas, el conselleiro quiso «confirmar con claridad que en 2019 vamos a entrar a limpiar todas las franjas de parroquias priorizadas. Las 4.500 hectáreas se van a limpiar a lo largo del año». En este sentido, animó a los propietarios a acogerse al convenio con la Xunta porque resulta «más barato» que acometer la limpieza con sus propios medios. Si la semana pasada había 1.000 contratos firmados, este lunes se superaban los 1.300. Ya hay más de 200 concellos adheridos y estos días la Xunta procede a entregar una aplicación informática que facilita la tramitación de notificaciones a los propietarios que aún no han firmado, un proceso «tremendamente farragoso».