Una mujer en un cajero en una imagen de archivo
Una mujer en un cajero en una imagen de archivo - ABC
Error administrativo

Descubre que la dieron por muerta cuando le reclaman devolver once mil euros de pensión

Primero un requerimiento del banco y después la anulación de su tarjeta sanitaria: una vecina de Curtis de 86 años descubre que para la Seguridad Social había muerto en 2015

SantiagoActualizado:

Primero fue un requerimiento del banco, después un sobresalto en el centro de salud. J. A. M. R., vecina de Teixeiro, en el municipio coruñés de Curtis, vivió unaa sucesión de disgustos hasta que se descubió el error: la Seguridad Social la registraba como fallecida desde el año 2015 y la deuda de once mil euros que le reclamaban a través del banco no era sino la suma de las pagas de su pensión que habría cobrado -indebidamente a ojos de la Adminstración- desde su supuesto fallecimiento.

El susto, ha contado la afectada al diario «La Voz de Galicia», fue mayúsculo. En la oficina del banco tampoco podían explicarse cómo no había recibido previamente ninguna comunicación y únicamente consiguieron, explica la cabecera gallega, ampliar los nueve días en los que inicialmente su clienta debería reintegrar los once mil euros. J. A. M. R. buscó explicaciones, pensó en su doble pensión (había trabajado en Suiza) como posible origen del problema, pero el susto fue en aumento cuando en una visita al centro de salud le comunicaron que su tarjeta sanitaria estaba dada de baja.

Tremendamente preocupada la afectada acudió a su gestoría. «Me eché a llorar en la oficina», ha contado a «La Voz de Galicia». La solución llegó cuando la gestoría se interesó en las oficinas del INSS de Betanzos por la situación de su clienta: figuraba como fallecida desde mayo de 2015. Echaron cuentas, y las mensualidades de su pensión cobradas desde entonces casaban con la deuda de once mil euros reclamada. El enredo estaba resuelto. Una fe de vida pudo finalmente solucionar el entuerto. Y ahora la afectada bromea con lo ocurrido: «Le dije a los familiares que estaba enfadada con ellos por no haber venido a mi entierro», apunta J. A. M. R. en «La Voz de Galicia».