Sandra Castro y Roberto González, de SUP Galicia
Sandra Castro y Roberto González, de SUP Galicia - EFE
SEGURIDAD CIUDADANA

Denuncian un «alarmante» déficit de más de 660 policías en Galicia

El SUP reclama más medios y revela que la actual situación pone a ciudadanos en riesgo

SantiagoActualizado:

Retrasos en las investigaciones, ciudadanos que se van sin formalizar su denuncia o más demora a la hora de atender una urgencia. Estas son algunas de las consecuencias de la hemorragia de agentes que sufre la Policía Nacional en Galicia, con un déficit del 22 por ciento respecto a lo que obliga la normativa. En números concretos, y según trasladaron ayer responsables del Sindicato Unificado de Policía (mayoritario en la Comunidad), se trata de una carencia de más de 660 agentes, insostenible para la carga de trabajo de las comisarías gallegas. Como ejemplo, desde el SUP revelaron escenarios como los de La Coruña, con una merma del 18 por ciento de agentes (lo que implica 166 efectivos menos en las calles); Santiago (con 60 agentes menos); o Vigo con 142 efectivos menos de los que establecen los catálogos de personal de cada comisaría.

«Nos encontramos en el peor escenario de los últimos diez años», advirtió ayer Roberto González, secretario general del SUP en Galicia, para revelar que la Comunidad cuenta solo con 2.314 agentes de Policía Nacional de los 2.980 efectivos que le corresponden. Para ayudar a paliar la complicada situación en la que estos efectivos prestan servicio, los policías gallegos solicitan que el próximo concurso de méritos incluya la convocatoria de, al menos, 250 plazas para la Comunidad. «Significaría cubrir casi un 40 por ciento del déficit que hay en la actualidad y permitiría iniciar el año 2019 con garantías toda vez que en mayo estos funcionarios ya se podrían incorporar a las plantillas», explicó González.

Para lograr esta mejora, el sindicato solicitó la mediación del delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, y del jefe superior de Policía de Galicia, Manuel Vázquez. Les exigen que «hagan las gestiones pertinentes» para «satisfacer los intereses» de muchos agentes que actualmente prestan servicio fuera de la Comunidad y que desean regresar a Galicia. Y es que la media de tiempo para poder ejercer en esta región es de 12 años de espera y rotación por otras comisarías españolas.

Los agentes también critican que la buena valoración que la ciudadanía tiene del cuerpo radica en la entrega de unos profesionales que «saben cuando entran a trabajar, pero no cuando van a volver a su casa» y que realizan una labor diaria que depende «de su énfasis y profesionalidad». «Galicia es una de las comunidades más seguras, pero no podemos dejar de mano la cobertura de las plantillas, porque se están volviendo habituales las esperas de horas para presentar una denuncia en la comisaría, así como la desviación de labores a otros cuerpos como el de la Policía Local», indicó ayer la responsable de Organización, Sandra Castro.

Mujeres, solo una de cada diez

Al hilo, Castro también aprovechó para hacer un llamamiento a las mujeres, que en la actualidad representan solo un 10 por ciento de los agentes con los que este cuerpo cuenta en Galicia. «Esta es una profesión bonita y satisfactoria» animó. Según González especificó, este desequilibrio se debe a la reciente incorporación de la mujer a los procesos selectivos.