La diputada de En Marea, Alexandra Fernández
La diputada de En Marea, Alexandra Fernández - EFE
Presupuestos

Cuatro diputados de En Marea ignoran las órdenes de la dirección y respaldan los PGE

Solo la parlamentaria Alexandra Fernández acató la directriz de la dirección rupturista de impedir con su voto que las cuentas del Gobierno central siguiesen el trámite parlamentario

SantiagoActualizado:

Nuevo desplante de los diputados de En Marea en el Congreso a la dirección de la confluencia, encabezada por Luís Villares. Cuatro de los cinco parlamentarios de la formación, integrados en el grupo confederal de Unidos-Podemos en la Cámara Baja, ignoraron este miércoles la orden expresa de la cúpula de la confluencia de impedir la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado elaborados por el gobierno socialista.

En concreto, solo la diputada Alexandra Fernández, miembro a su vez del partido nacionalista Anova, acató la decisión de la dirección rupturista, mientras que Yolanda Díaz (Izquierda Unida), Antón Gómez-Reino (Podemos), Ángela Rodríguez (Podemos) y Miguel Anxo Fernán-Vello optaron por seguir las órdenes del grupo confederal liderado por Pablo Iglesias respaldando las cuentas públicas del equipo de Sánchez. Villares«lamentó» esta actitud por parte de los diputados de la confluencia, si bien aclaró que no se tomará ningún tipo de medida disciplinaria contra estos parlamentarios.

A través de un comunicado enviado poco antes de la votación, la cúpula de En Marea avanzaba el rechazo de los cinco diputados a las cuentas públicas debido a la «falta de compromiso presupuestario» del Ejecutivo central con las demandas formuladas desde Galicia y recogidas en la llamada «Agenda gallega del cambio». Este documento, que aglutinaba las peticiones de la confluencia para darle el visto bueno a los PGE, reunía medio centenar de propuestas entre las que destaca un incremento de los Fondos de Compensación Interterritorial, una mayor implicación en el saneamiento de las rías, la devolución del Pazo de Meirás, la conclusión en plazo de las obras del AVE o la transferencia de la AP-9.

En este sentido, En Marea reprochaba al equipo de Sánchez su «falta de voluntad negociadora» por no haber atendido «ni una sola de las demandas» que se recogían en su documento. «La ausencia de cualquier garantía de acuerdo antes o durante el debate de totalidad nos permite concluir que el PSOE no tenía voluntad real de comprometerse con las inversiones necesarias para la creación de empleo y riqueza en Galicia», lamentaba la dirección del partido instrumental. Sin embargo, en el momento de la votación, tan solo Fernández asumió estos postulados y evitó que las cuentas de Pedro Sánchez continuasen el trámite parlamentario.

Reacciones

Fuentes de la confluencia en el Congreso justificaron el apoyo de cuatro de los cinco diputados de En Marea a los PGE argumentando que la votación de ayer se centraba únicamente en la admisión a trámite de las enmiendas a la totalidad. En conversación con este diario apuntaron además que esta acción tenía como objetivo darle un voto de confianza al gobierno socialista de Sánchez para que cumpla su compromiso de negociar las demandas de la Comunidad en las próximas semanas.

Con todo, el sentido de voto de los diputados rupturistas en el Congreso sirvió para reabrir la guerra en el seno de la confluencia a raíz de las elecciones internas que el partido instrumental celebró el pasado invierno. A través de un comunicado, Esquerda Unida acusó a la dirección de En Marea de promover una «campaña de falsedades» sobre la presunta disciplina de voto que deberían seguir los parlamentarios en la Cámara Baja y argumentó que los diputados de la coalición «solo se rigen por el acuerdo político» firmado por la propia EU, Anova y Podemos ya que «En Marea como partido instrumental no existía por aquel entonces».

Por su parte, Luís Villares se limitó a apuntar que desde la dirección de la confluencia «lamentan» la postura de los cuatro diputados que avalaron unos PGE «inaceptables» para Galicia, aunque no tomarán ninguna medida contra ellos por entender que se trata de un asunto «secundario». Preguntado por la fórmula con la que espera concurrir a los próximos comicios generales en caso de que se produzca una convocatoria inminente, el magistrado en excedencia sentenció que buscarán la fórmula que permita la existencia de un «grupo parlamentario soberano» con el objetivo de que los diputados no estén «subordinados» a los intereses de fuerzas estatales.