Xulio Ferreiro, alcalde de La Coruña por la Marea
Xulio Ferreiro, alcalde de La Coruña por la Marea - MUÑIZ
GALICIA

El contrato de la basura de La Coruña, bajo la sombra de las irregularidades

La Mesa de Contratación permitió una oferta contra el criterio de técnicos municipales que pedían excluirla. La parcela que propone FCC para la maquinaria está fuera de ordenación y no es fácilmente regularizable

SantiagoActualizado:

El concurso para adjudicar el servicio de recogida de basuras para los próximos ocho años en la ciudad de La Coruña huele mal. La empresa que ha obtenido la mejor valoración global tras la apertura el pasado viernes de los sobres de ofertas ha sido la UTE FCC Medio Ambiente - Ingeser Atlántica, la más cara de la cuatro que pasaron el corte, pero la que mejor puntuación en el proyecto técnico obtuvo. Esto, a pesar de que propone construir el parque central de maquinaria en una parcela ilegal, tal y como han advertido los técnicos municipales a la Mesa de Contratación.

Lejos de atender estas severas prevenciones, este órgano encargó otro informe para permitir a FCC concurrir al concurso, sobre el que ahora sobrevuela el recurso de una de las perjudicadas, la orensana Copasa, que ve cómo se le escapa la adjudicación por apenas 0,57 puntos, a pesar de presentar la oferta más económica de cuantas concurrieron. Si el procedimiento se anulara, habría que empezarlo de nuevo.

Según el pliego técnico del concurso, «el servicio de recogida y transporte de residuos urbanos de La Coruña precisa de un parque central de maquinaria». «Para ello —continúa el pliego—, los licitadores deberán incluir en su oferta la documentación necesaria que avale la disponibilidad de las nuevas instalaciones, desde la fecha de inicio del contrato (...) y compromiso firme de proceder a la adecuación de la nave de servicios en base al anteproyecto» que se presente.

Parcela ilegal

Las distintas empresas —seis concurrieron, de las que dos fueron descartadas en un primer corte— presentaron sus respectivas ofertas, estudiadas por los técnicos del área de Planeamiento. En uno de esos informes se advierte contra la aceptación del proyecto de FCC Medio Ambiente - Ingeser Atlántica, dado que a la parcela que ofrecen para la base de la maquinaria no se le puede dar este uso, al pesar sobre ella una calificación urbanística incompatible con la actividad planteada. Hasta dos informes — con fecha 19 y 25 de febrero de 2019— inciden en estas irregularidades existentes en la parcela.

El jefe del departamento de Planeamiento se lo transmitió personalmente a los miembros de la Mesa de Contratación en una reunión mantenida el pasado 21 de marzo, según consta en el acta del encuentro. «El proyecto previsto por la UTE FCC Medio Ambiente - Ingeser Atlántica sería inviable» por varias razones.

La primera: la parcela está fuera de ordenación y para poder edificar en ella «el planeamiento exige que tenga una ordenación previa», y ello exige «tramitar un plan parcial de iniciativa privada», que además estaría condicionado «a un análisis cuantitativo de riesgo», al encontrarse dentro del área de afección de la refinería que Repsol posee en el polígono de A Grela. Y ese análisis, además, dependería de la Xunta, no del Concello.

Los técnicos llegaron a buscar una alternativa, que pasaría por una expropiación de la parcela por parte del Concello para una posterior concesión a la empresa, y que así pudiera disponer de ella. Todo ello, como resultado de un plan especial de infraestructuras y dotaciones que habría de tramitarse según la actual Ley del Suelo de Galicia. En el mejor de los casos, según los técnicos, «supondría un plazo aproximado de tramitación de entre año y medio y dos años». Sin embargo, el pliego técnico exige que este parque de maquinaria esté plenamente operativo a los seis meses de que el contrato entre en vigor.

Pero había más irregularidades. En esa misma reunión de 21 de marzo se pone de manifiesto que «en la oferta presentada por FCC - Ingeser hay un error de base» al considerar que la parcela tiene «condición de suelo urbano», cuando en realidad, según el Plan General, está «pendiente de ordenación». Y por si fuera poco, la actividad que hoy se desarrolla en la parcela se realiza en base a una licencia anulada por el Consello Consultivo. El jefe de Planeamiento, a preguntas de un miembro de la Mesa, reconoce que las parcelas propuestas por las otras tres ofertas «resultan admisibles aun cuando puedan ser necesarias subsanaciones», pero se ratifica en que «con los usos previstos por el Plan General y la anulación de la licencia de actividad, las instalaciones propuestas» por FCC «no serían viables». A pesar de todo esto, la Mesa de Contratación dio una calificación de «muy bueno-excelente», con 4,50 puntos, al proyecto de instalaciones de FCC.

Informes vagos

Para cubrirse las espaldas, la Mesa de Contratación —que preside la concejala Eugenia Vieito— mantiene como válida la propuesta de FCC - Ingeser, y se limita a preguntarle al departamento de Rexeneración Urbana —que dirige Hipólito Pérez Novo, portavoz de Podemos en Betanzos— si los requisitos para que la parcela sea válida deben exigirse en la fecha de presentación de las ofertas o cuando se firme el contrato. Este departamento emite un informe que dice poco, salvo que la parcela en cuestión no varió su calificación en el último año.

A pesar de este escrito de vago contenido, la Mesa aplica un criterio interpretativo y considera que los requisitos de la parcela serán exigibles cuando se firme el contrato. Es decir, FCC - Ingeser tendrá seis meses para regularizar ese terreno, algo que los propios técnicos municipales descartaron absolutamente.

El pasado viernes se abrieron los sobres con las ofertas económicas. La de FCC - Ingeser fue la más elevada, con 11,98 millones de euros, por los 11,91 de Valoriza, los 11,59 de Cespa y los 10,98 de Copasa. La valoración global (combinando oferta económica y proyecto técnico) —que todavía no es oficial y a la que ha tenido acceso ABC— da a FCC la mejor valoración, alcanzando una puntuación final de 86,57, por los 86 de Copasa, los 83,14 de Cespa y los 80,37 de Valoriza. El contrato deberá ser adjudicado todavía por la Junta de Gobierno del Concello, que preside el alcalde Xulio Ferreiro.

El servicio de recogida de basuras de La Coruña lleva sin contrato desde enero de 2017, cuando caducó el anterior contrato. El pliego para el nuevo concurso se publicó en julio del año pasado, y la fase final del procedimiento —salvo sorpresa— coincidirá con los últimos días del gobierno de la Marea Atlántica. No es un contrato menor, ya que el Concello estimaba el valor total del mismo en 131 millones de euros, sobre un presupuesto de licitación de 13,6 millones de euros anuales.