Lata de atún en conserva
Lata de atún en conserva - ABC
ALERTA ALIMENTARIA

La conservera Frinsa cuestiona la fiabilidad de los análisis que dieron positivo por toxina botulínica

El fabricante del atún en aceite de girasol para Día se defiende: no se ha acreditado la causa de la intoxicación ya que se analizó fue «una lata abierta que había sido mezclada con otros alimentos». El resto del lote «dio negativo»

SANTIAGOActualizado:

El brote de intoxicación alimentaria causado por toxina botulínica asociado al consumo de atún en conserva en aceite de girasol de la marca blanca de Día ha señalado directamente a su proveedor, la conservera gallega Frinsa del Noroeste, una de las más importantes del sector en la Comunidad. Desde la empresa se cuestiona la fiabilidad de los análisis que derivaron en esta alerta alimentaria y aseguran que en las inspecciones realizadas a posteriori en el lote de la lata en cuestión y en sus instalaciones no se ha detectado rastro alguno de la citada toxina.

En declaraciones a ABC, un portavoz de Frinsa ha explicado que el único análisis que se habría realizado fue «a una lata abierta», «cuyo contenido fue mezclado con otros alimentos» y por tanto «fue manipulado». «Se ha analizado el resto del lote y no ha habido problema», ha insistido. Además, este portavoz oficial ha señalado que «la prueba no es unívoca», y la toxina detectada «puede ser botulismo u otra cosa».

Inspección «sin anomalías»

Por su parte, la Consellería de Sanidad de la Xunta de Galicia ha detallado en un comunicado los pasos seguidos desde que el pasado día 12 de agosto la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición emitió la alerta ante la existencia de cuatro casos de botulismo derivados de una intoxicación alimentaria. Según la versión oficial, el día 13 se le solicitó a Día la retirada de los lotes de atún a los que pertenecía la lata inspeccionada. Ese mismo día se realizó una inspección «tanto en los controles de producción como a los procesos de esterilización, no detectándose ninguna anomalía en el proceso de tratamiento para las conservas».

Coincidiendo con la publicación este viernes de la alerta de la AESAN, la Dirección Xeral de Salud Pública «ha realizado una nueva inspección complementaria», después de que el contraanálisis de la Agencia diera nuevamente positivo, cuyos resultados no han sido publicados hasta el momento. La Xunta también hace referencia a que el examen se ha efectuado sobre «el producto abierto». «Sanidad, también ha solicitado a la empresa un nuevo estudio de distribución de temperatura y un test de penetración del calor del autoclave implicado, al objeto de verificar el correcto funcionamiento del mismo», han añadido.

Igualmente, Galicia mantiene «contacto permanente» con Castilla y León para «evaluar la trazabilidad de los restantes productos empleados en el menú que supuestamente causó esta intoxicación puntual», abriendo así la puerta a que el origen de la toxina no estuviera en la conserva de atún.

Además, la Xunta ha aclarado que dado que el lote se fabricó expresamente para su venta a Día, «el producto no se comercializó en Galicia, y tampoco tenemos constancia de personas afectadas en nuestra Comunidad». «La totalidad del producto se distribuyó por la plataforma Día a establecimientos de las comunidades de Asturias, Castilla y León, Aragón, La Rioja, Murcia, Navarra, Castilla - La Mancha y Valencia, donde se procedió a la inmovilización y retirada de los productos afectados».

Este portavoz de Frinsa ha confirmado que «fue a principios de agosto cuando se conoció la alerta», y desde la empresa «trabajamos mano a mano con la adminsitración, que ha acreditado la idoneidad de los procesos de producción de atún». La conservera ha anunciado que en breve emitirá un comunicado oficial.