Conferencia de prensa de las consagradas de la Orden y Mandato de San Miguel de Arcángel
Conferencia de prensa de las consagradas de la Orden y Mandato de San Miguel de Arcángel - M. MUÑIZ

Consagradas de los miguelianos niegan los abusos sexuales: «Nunca he mantenido relaciones, ni parciales ni completas, con nadie»

Defienden al líder de la secta, en prisión provisional desde hace 3 años. «Es un padre de familia y lo que se está haciendo con él una injusticia”, afirman para denunciar al capellán de A Lama por «montaje»

PontevedraActualizado:

Ocho de las consagradas de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel han roto su silencio para declarar que « ninguna de las acusaciones» que se han hecho contra el líder de la asociación a la que pertenecían, a la que sus antiguos adeptos denominan secta, son reales. « Miguel Rosendo jamás abusó de mí. Yo nunca he tenido relaciones sexuales, ni parciales ni completas, ni con él ni con nadie», ha explicado en una rueda de prensa coral Marta Paz, considerada como la colaboradora más estrecha de Rosendo y una de las pseudomonjas de Orden y Mandato.

Su relato sobre este caso, que saltó a los medios en 2014 con la detención del líder de la secta y de la propia Marta Paz, ha sido respaldado por todas sus compañeras, que han llegado a calificar a Rosendo como su «mejor amigo». Las consagradas han negado así, de manera tajante y con evidente indignación, las acusaciones que llevaron a su mentor a prisión provisional, y que suman un total de 53 presuntos delitos, entre ellos más de una veintena de abusos sexuales, además de delitos contra la integridad moral, asociación ilícita, blanqueo de capitales y un delito continuado contra la Hacienda Pública.

Para las pseudomonjas, todas estas acusaciones son un «montaje» prepetrado por el asistente eclesiástico de la orden y capellán de la prisión de A Lama, Isaac de Vega, que medió para que la Iglesia nombrase a un visitador canónico cuando se empezaron a detectar algunas irregularidades, en el año 2012. Tras salir a la luz pública la relación de Rosendo con sus fieles, la diócesis de Tui-Vigo decidió disolver esta presunta asociación de fieles, que se trasladó de la casa madre de Oia a una en Madrid. Allí siguen viviendo en la actualidad 18 de las monjas que formaban parte de la cohorte de Rosendo, con el que mantienen estrecho contacto pese a su estancia en prisión.

Las consagradas, que «siguen fieles a su vida espiritual», no mantienen en la actualidad relación con sus familiares, a los que han criticado por «intentar lucrarse con este proceso judicial». «Por desgracia yo sí sé lo que es una secta. Estuve en una antes de conocer a Miguel Rosendo, pedí a mis padres ayuda para salir de ella y no me la dieron», ha manifestado una de las religiosas.

«Lo que pedimos es que se liberen nuestras vidas y la de Miguel, un hombre bueno y de familia que no puede defenderse» han subrayado tras tres años de proceso judicial y a punto de que se presenten los escritos de defensa y acusación. «Todo esto es un montaje de Isaac de Vega. Una persona que sí me agredió, sí me insultó y sí me coaccionó», resumió una de las miguelianas a propósito de la figura del sacedorte y guía espiritual que denunció el caso, capellán en la prisión de A Lama.