Carlos Príncipe, en su consulta
Carlos Príncipe, en su consulta - MUÑIZ
ENTREVISTA A CARLOS PRÍNCIPE

«El Concello de Vigo huele a podrido, el ‘Caso cuñada’ es una flor en un jardín»

El exalcalde de Vigo denunció una presunta red de enchufes a familiares en el Ayuntamiento de Vigo, entre ellos el de Vanesa Falque, la cuñada de la actual presidenta de la Diputación de Pontevedra

SantiagoActualizado:

Fue en 2014 y tras informar sin éxito a los dirigentes del PSOE cuando el exalcalde de Vigo Carlos Príncipe se decidió a acudir a la Fiscalía para denunciar una presunta red de enchufes a familiares en el Ayuntamiento de Vigo, entre ellos el de Vanesa Falque, la cuñada de la actual presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva. Cinco años después, y tras la sentencia que esta semana condenaba a penas de prisión a dos funcionarios del Concello vigués por el llamado ‘Caso cuñada’, Príncipe confiesa en conversación con ABCque recibe este fallo judicial como «el triunfo de la verdad».

¿Cuándo decidió poner este caso en conocimiento de la Justicia?

—Yo fui el que lo destapó. Llevé este caso a la Fiscalía y la verdad es que se hizo poco. Una de las veces el fiscal me quiso despachar y no me quería ni recibir, pero fui porque el secretario general del PSOE me dijo que si tenía alguna duda de lo que pasaba en Vigo se lo trasladase al fiscal. Después la asociación Xuntos se interesó por el caso, me vinieron a ver, les pasé los papeles que tenía y apareció una testigo que fue clave. Porque mire, el ayuntamiento de Vigo huele a podrido y el caso cuñada es una flor en un jardín; hay documentados más de ciento y pico casos similares. ¿Cómo me enteré yo de este? Porque Vanesa Falque y la hermana de la señora Carmela Silva, que estaba contratada en FCC, estaban en la sede del partido y la gente lo decía. Lo que pasa es que en el caso de Vanesa Falque las trabajadoras de la contrata hablaron y testificaron y en el caso de la hermana de Silva no.

¿Era entonces esta una práctica habitual?

—Sí. Se hacía para cambiar la mayoría dentro del PSOE, porque para eso necesitaban comprar voluntades, y para comprar voluntades y votos se daban empleos. Así figura en la denuncia que hice en la Policía.

¿Siente el fallo judicial como una pequeña victoria?

—Yo siempre he dicho la verdad y este es el triunfo de la verdad. Aquí hubo una estrategia clientelar que ha hecho el señor Abel Caballero como la puede hacer el señor Baltar en otro partido, pero mientras la política se haga comprando favores tendremos un país con poca calidad democrática.

¿Cree que tendría que haber dimisiones a raíz de esta sentencia?

—El caso del funcionario que va a ir a la cárcel [Francisco Javier Gutiérrez Orúe] es una historia muy particular. Entró en el ayuntamiento trabajando en la basura de peón, pasó por la presidencia del comité de empresa y terminó siendo jefe de dos departamentos por los que cobraba plus de 15.000 euros anuales. El señor Orúe es para Caballero como el señor Bárcenas para el señor Rajoy. Pero a Rajoy lo hicieron dimitir y a Caballero es imposible porque no hay votos para hacerlo dimitir, y me temo que además el pueblo le va a dar una amplia mayoría, con lo cual va a confundir mayoría absoluta con impunidad absoluta. En ese equipo no dimite nadie, porque no tienen costumbre, no hay cultura democrática.

¿Y Carmela Silva?

—La señora Silva desde que vive en un chalé en Toralla tiene otra visión del mundo diferente a cuando yo la conocí en el barrio del Calvario. Somos del mismo barrio y de la misma calle. Yo no me fui a Toralla y ella sí. Yo trabajo por las tardes y me temo que ella no volverá nunca a la escuela en la que dio clase.

Tanto Carmela Silva como Abel Caballero se han desmarcado de este caso...

—El señor Caballero y la señora Silva sabían y saben de los chanchullos lo mismo que Rajoy sabía de Bárcenas, con la diferencia de que Rajoy se fue. Aquí hay una sentencia y estos dos se quedan lo que dure. No los sacan de ahí ni con agua caliente. Si algún día pierden las elecciones va a haber que desalojarlos.

¿Cree que este caso le pasará factura al PSOE en las próximas elecciones municipales?

—No. Vivimos en un momento en el que en la ciudad todo es honor y gloria hasta que no venga el tortazo. Cuando la ciudad despierte se verá que estos fueron tiempos de plomo. A mí me ha tocado vivirlos y sufrirlos pero creo que hay mucha gente que está felicísima. Hay gente que está encantada de lo mal que van las cosas, porque creen que van muy bien.

¿Tenía conocimiento del caso cuñada el actual secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, tal y como ha explicado la plataforma Xuntos?

—A Gonzalo Caballero yo le tengo aprecio y él sabe exactamente igual que yo las cafradas que se han hecho y se hicieron en el ayuntamiento de Vigo. Otra cosa es que ahora siendo secretario general del PSdeG y siendo su tío el implicado no quiera recordar lo que dijo y lo que pensaba.

Él negó a través de un comunicado haber facilitado información sobre este asunto...

—Lo mejor que podía hacer Gonzalo Caballero es intentar ser presidente de la Xunta, porque como no sea presidente su tío se lo va a cepillar. Que se preocupe de eso. Pero lo sabe exactamente igual que yo, él este caso ya lo sabía desde hace años y los otros que denuncié yo él también los sabía y algunos de esos casos me los comentó él a mí. Los hemos comentado en privado y en alguna reunión pública con militantes del partido. Por lo tanto que se cuide, porque como no gane la Xunta su tío se lo va a liquidar por mucha penitencia que haga.

Visto lo visto, ¿se plantea pedir el reingreso en el partido?

—Nadie me va a quitar mis ideas. Yo soy un socialdemócrata convicto y confeso y moriré creyendo lo que creo. El PSOE actual tiene un problema y es que no sabe lo que quiere ser. Desde Zapatero el PSOE está buscando un discurso. Yo creo que ahora yo tengo mi vida y el PSOE tiene la suya, aunque sigo queriendo al PSOE. Es lo mejor que ha tenido la historia de España en los últimos 150 años. Le deseo al PSOE que acierte, será bueno para ellos y para España.