Central térmica de Meirama situada en el municipio coruñés de Cerceda
Central térmica de Meirama situada en el municipio coruñés de Cerceda - MIGUEL MUÑIZ
NUEVAS EXIGENCIAS AMBIENTALES DE LA UE

El comité de empresa exige que se despeje el futuro de Meirama

Pide a Gas Natural que apruebe las obras para que la planta no tenga que cerrarse en 2020

SantiagoActualizado:

Los trabajadores de Meirama continúan con la incertidumbre de si mantendrán sus puestos de trabajo a partir de 2020. En esa fecha acaba el plazo otorgado por la Unión Europea para adaptar las centrales térmicas a las nuevas exigencias sobre contaminación. Pero Gas Natural Fenosa, que mañana reúne a su junta de accionistas, todavía no ha decidido si acometerá la inversión necesaria para no cerrar la planta. «Cada vez hay menos plazo, ya estamos en el límite», explica Bautista Vega, presidente del Comité de empresa.

Acompañados por el alcalde de Ordes, los integrantes del comité ofrecieron esta mañana una rueda de prensa para pedirle a Gas Natural Fenosa que acometa la inversión necesaria. Para tratar de frenar el impacto del calentamiento global, la Unión Europea ha endurecido las exigencias a las centrales térmicas y las obliga a reducir sustancialmente las emisiones si quieren seguir funcionando a partir de 2020. La eléctrica anunció en 2015 que acometería la inversión necesaria, de entre 100 y 120 millones de euros, para adaptar sus instalaciones a la nueva legislación europea que le permitiría operar hasta el 2035. A menos de año y medio para que expire el plazo, los estudios de ingeniería ya están hechos, pero todavía no han empezado las obras. Desde hace meses Gas Natural mantiene que no ha tomado todavía una decisión y no acaba de aclarar si piensa seguir con la central operativa. «Lo único que nos dicen es que no está desechado, pero las obras no empiezan», indica en conversación con ABC, Bautista Vega. «Si se empieza después del verano daría tiempo a adaptar la central en el plazo previsto, pero ya vamos muy justos», añade.

En la central, situada en el límite de Cerceda, Ordes y Carral, trabajan actualmente entre 200 y 250 personas, unas cien de plantilla y el resto de las compañías auxiliares. Pero bajo su amparo ha crecido toda una red económica formada por transportistas, ferreteros, proveedores, restaurantes o talleres que dan empleo a muchos más vecinos de la comarca. Vega resalta que el cierre de la planta supondría un mazazo para el empleo y recuerda la pérdida de puestos de trabajo en la industria gallega.

Entrevista con el conselleiro

El presidente del Comité de Empresa, considera, además que la Xunta debería de ejercer mayor presión sobre Gas Natural Fenosa para que no cierre la central térmica. Explica que el pasado mes de marzo, el comité solicitó una entrevista con el conselleiro de Economía, Francisco Conde, pero que no han tenido ningún tipo de respuesta. También que en febrero el Parlamento gallego aprobó una moción defendida por el PSdeG en la que se instaba a la Xunta a que reclamase a la compañía eléctrica el mantenimiento de la planta. «No hemos recibido ninguna comunicación por parte de la administración gallega diciéndonos tan siquiera que han hablado con ellos», lamenta Bautista Vega. «Galicia no va sobrada de puestos de trabajo, creemos que el cierre de Meirama tendría que ser una preocupación para el conselleiro», añade el presidente del Comité de Empresa.