Imagen de la dársena desplomada en el Puerto de Vigo - AFP | Vídeo: Feijóo pide explicaciones al Puerto y al Ayuntamiento de Vigo tras el siniestro ATLAS
ACCIDENTE

El colapso de un muelle en Vigo deja 377 heridos y una guerra política

El Ayuntamiento deriva todas las responsabilidades en el Puerto, a pesar de que desde 1992 es obligación municipal conservar esa dársena

Santiago/VigoActualizado:

Vigo rozó la tragedia. El hundimiento en la madrugada del domingo de un muelle en el Parque de las Avenidas durante la celebración de un festival de música dejó un saldo de 377 heridos de diversa consideración, la mayoría con traumatismos leves, y a última hora de ayer solo permanecían ingresados en hospitales vigueses siete personas, dos en la UCI. El dispositivo de emergencias evitó que los cientos de asistentes al concierto entraran en pánico y el accidente derivara en catástrofe. Pero como casi todo cuanto acontece en la ciudad de Vigo desde que Abel Caballero es alcalde, la responsabilidad de las malas noticias nunca es del Ayuntamiento sino de otras administraciones públicas.

Una vez atendidos a los heridos, ya a la luz del día, se desató la tormenta política entre el Ayuntamiento y el Puerto por ver quién era el responsable del mantenimiento de la dársena hundida. Según un convenio de 1992 entre ambas administraciones sobre el que se sustentaba el proyecto de «Abrir Vigo al Mar» —al que pertenece esta dársena—, pasaba a ser competencia municipal la conservación de estas instalaciones por espacio de cincuenta años, con independencia de que el titular de las mismas siguiera siendo el Puerto. Según el PP vigués, en los once años de mandato de Caballero «nunca se han realizado tareas de mantenimiento de este muelle».

Ayer, Abel Caballero replicó que las tareas de conservación se refieren a la ornamentación del paseo, no a cuestiones estructurales como las que parece que provocaron el colapso del muelle. «Hay un fallo estructural entero, no es el paseo de maderas», afirmó, alegando además que esa zona concreta tiene usos «náutico-deportivos», ajenos a la competencia municipal. «¿Cómo va una ciudad a mantener un muelle?», se preguntó. Sin embargo, el presidente del Puerto, Enrique López Veiga, rechazó esta lectura: «El convenio es claro y no hace exclusiones» sobre las distintas partes a conservar.

A falta de informe pericial, los expertos barajan la resonancia de materiales como posible causa

López Veiga limitó la participación del Puerto en esta polémica a autorizar la cesión de los espacios para el concierto. «Quien emite la licencia de actividad es el Concello», explicó a este periódico, «el Puerto no tiene competencias para la inspección de la zona». Además, aclaró que los promotores del festival tenían contratado un seguro de responsabilidad civil.

El segundo elemento de controversia lo introduce la nueva ley gallega de espectáculos públicos, que entró en vigor este mismo año. En ella se establece que los organizadores de eventos, como documentación preceptiva para solicitar la licencia municipal de actividad, deben presentar informes que acrediten «la solidez de las infraestructuras» (Art. 7.1.b).

Según explicó a ABC el director general de Emergencias de la Xunta, Luis Menor, «el ayuntamiento debe comprobar, a través de sus técnicos o de los informes que considere oportunos, que esas estructuras son seguras previamente a la autorización». Ayer, Caballero se limitó a señalar durante una rueda de prensa que los organizadores del festival «O Marisquiño» habían presentado el obligado «plan de autoprotección» sin que se detectasen irregularidades.

Causas desconocidas

La disputa política ha opacado incluso el debate de fondo: ¿a qué se debió el colapso de una infraestructura construida en 1997? López Veiga señaló por la mañana un posible «fallo estructural» en un paseo construido sobre pilotes de hormigón que se hunden en la ría, y que sostenían una lámina de este mismo material, y encima de la cual había una plataforma de madera.

El Puerto ha contratado una evaluación pericial que determine de manera exacta los motivos del hundimiento, paso previo a la reconstrucción urgente de la zona, en pleno corazón del Vigo turístico. «Las especificaciones técnicas determinaban que la estructrua estaba lista para soportar un peso de una tonelada por metro cuadrado», detalló López Veiga a ABC tras consultar en los archivos de la Autoridad Portuaria, «y ahí se han celebrado varios festivales durante los últimos años y nunca pasó nada».

El presidente gallego exigió a Puerto y Concello que expliquen las causas «de un disparate de siniestro»

Expertos en ingeniería de caminos consultados por este periódico han evitado determinar una causa concreta mientras no se conozca el informe pericial, pero barajan como posibilidad el fenómeno denominado «resonancia de materiales». «Cuando se producen vibraciones sobre una estructura, ésta entra en resonancia, la vibración se amplifica, y hasta que no rompe la estructura no deja de moverse», explicaron, y pusieron como ejemplo el colapso del puente Tacoma Narrows en 1940 en Estados Unidos.

A su juicio, es poco probable que el colapso tenga que ver con un desgaste de los pilotes por la acción del mar, y especulan como teoría más plausible con un deficiente mantenimiento y un fallo «en la parte más débil» de la estructura hundida, la pasarela superior de madera.

Otra cuestión en liza es un hipotético exceso de aforo en esta zona. El alcalde explicó que la limitación de este espacio es, normalmente, de 5.000 personas, pero que la organización la había reducido a 4.500, y este además no estaría completo el domingo.

El Juzgado de Instrucción nº3 de Vigo, en funciones de guardia, se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las posibles responsabilidades penales del suceso.