Exteriores del penal pontevedrés donde se produjo el incendio
Exteriores del penal pontevedrés donde se produjo el incendio - EFE
DENUNCIA

Cócteles molotov fabricados con calcetines, la última amenaza en las prisiones gallegas

Funcionarios de la cárcel de A Lama denuncian un incendio provocado con este nuevo modus operandi

SantiagoActualizado:

Los altercados en la prisión pontevedresa de A Lama, donde hace unos meses ingresó el preso más peligroso de España, se suceden. Después de que hace unas semanas unos de los reclusos se autolesionase gravemente introduciéndose una varilla por el pene y tragando hasta siete pilas, el pasado día 15 un grupo de presos pusieron en peligro el penal lanzando por la ventana de sus celdas varios cócteles molotov hechos con calcetines, papel higiénico y botellas de plástico. Según explica el sindicato Acaip-UGT, fueron los funcionarios del turno de noche los que se percataron de que algo estaba sucediendo cuando los detectores de humo dieron la alarma. Su rápida intervención evitó que el fuego en el contenedor de papel que los presos habían prendido se propagase a otros « dando lugar a una emergencia en los módulos residenciales debido al abundante humo que entraba por las ventanas».

Con las llamas sofocadas y la situación bajo control, los funcionarios descubrieron que el fuego lo había ocasionado un cóctel molotov de fabricación casera, ideado a base de calcetines, botellas de plástico y papel de baño. Desde el penal alertan de lo peligroso de este comportamiento, que hasta el momento nunca se habían producido. «Hasta ahora la mayoría de los incendios provocados por los reclusos se habían originado al prender los colchones de la propia celda», aclaran los empleados de la prisión, convencidos de que «la finalidad de estas conductas es la de aprovechar la confusión para generar algún tipo de altercado».

Por el momento, se desconocen las motivaciones de los internos que echaron mano de este nuevo modus operandi para poner en peligro una cárcel a la que, por su ubicación, «hubiera tardado en llegar la dotación de Bomberos», aseguran desde Acaip. Ellos mismos reconocen que el incidente no fue a más gracias a la «rápida actuación de los profesionales», que llevan años compaginando la escasez de efectivos con la sobreocupación del penal, con capacidad para 1.008 presos pero que en la actualidad acoge a unos 1.130. Exigen más dotación de personal y mayor preparación para enfrentarse a situaciones de riesgo vital.