Paseo del Orzán, muy visitado y admirado
Paseo del Orzán, muy visitado y admirado

Ciudad de cristal

TEXTO: ELENA PÉREZ FOTOS: MIGUEL MUÑIZLA CORUÑA. Con un guiño al Atlántico, la ciudad de La Coruña, una de las más bellas, coronada por la famosa Torre de Hércules, es visita obligada para aquellos

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TEXTO: ELENA PÉREZ FOTOS: MIGUEL MUÑIZ

LA CORUÑA. Con un guiño al Atlántico, la ciudad de La Coruña, una de las más bellas, coronada por la famosa Torre de Hércules, es visita obligada para aquellos que se acerquen a Galicia. Punto de partida y llegada de pueblos y culturas, que durante más de 2.000 años han dejado leyendas, mitos e historia en cada rincón de esta ciudad marinera, en ella nadie es forastero. Su atmósfera señorial ofrece maravillosos contrastes. donde sólidos palacios de piedra conviven con las frágiles casas acristaladas, su casco antiguo con la modernidad de una actividad económica importante, y sus numerosas iglesias románicas con las más antiguas sinagogas.

La Torre de Hércules, la Plaza de María Pita, el Castillo de San Antón, las galerías del Paseo de la Marina y toda la ciudad vieja, permiten retornar al pasado. El románico y el modernismo se mezclan en una estética que no deja indiferente al que la visita. Una de sus características más singulares, con respecto a la oferta de otras ciudades, es su pasado arquitectónico relacionado con las corrientes progresistas de finales del siglo XIX y principios del XX. Al igual que en el resto de la Comunidad gallega, los Romanos también estuvieron en estas tierras.

La Coruña debe su desarrollo a su vinculación con el mar. El ambiente marinero se respira allá donde se vaya, y no es de extrañar. Su puerto lleva siglos acogiendo barcos de todo el mundo y su paseo marítimo está considerado el más largo de Europa. Frente a él se encuentran las modernas galerías de la dársena, que albergan edificios con fachadas de cristal que reflejan el sol en las aguas del mar, lo que ha hecho que sea conocida en todo el mundo como «La Ciudad de Cristal».

Así, su patrimonio artístico está enmarcado por un escenario de incomparable belleza, el mar. Sus dos kilómetros de playa invitan a la práctica de deportes náuticos como la vela, el surf o el submarinismo. Con una amplia tradición culinaria, que se puede comprobar en los cientos de restaurantes, tascas y tabernas en los que degustar los mejores manjares de la tierra, ofrece pescados y mariscos de gran calidad recién sacados del mar: rape, lenguado, percebes, nécoras y cigalas, o la tan famosa ternera gallega preparada de mil formas.

Desde la cocina tradicional del pulpo «á feira», el cocido y las filloas. a la cocina más innovadora y creativa que estimula todos los sentidos, sin olvidar la cocina puramente coruñesa.Y si lo que se buscan son fiestas, no hay un solo día en que no haya varios acontecimientos. Entre multitud de conciertos y actividades culturales de diversa índole, los coruñeses y los numerosos visitantes pueden disfrutar del Mercado Medieval, en el que por unos días la Ciudad Vieja retorna a su esplendor de antaño, la Batalla Naval, la Rememoración del asalto inglés de 1589 y de la Batalla de las Flores. Un gran espectáculo con el que la herculina ofrece su cara más divertida.