Cinco castillos que visitar en Galicia

De la Ribeira Sacra a la Costa da Morte, en el interior y junto al mar, en pequeñas villas y en grandes ciudades, Galicia cuenta con numerosos castillos, varios de ellos muy bien conservados. Estos cinco son solo algunos de ellos

SantiagoActualizado:12345
  1. Castro Caldelas, en la Ribeira Sacra

    El castillo de Castro Caldelas, en Orense, se terminó en 1343
    El castillo de Castro Caldelas, en Orense, se terminó en 1343 - TURGALICIA

    El Castillo de Castro Caldelas, situado en la cumbre de Cima de Vila, es una de las construcciones más emblemáticas de esta localidad orensana. Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1949, lo mandó construir, entre los años 1336 y 1343, el noble Don Pedro Fernández de Castro y sirvió de fortaleza defensiva hasta que en el siglo XVI pasó a ser residencia particular de la alta nobleza.

    Los escudos que aún conservan sus muros certifican las distintas propiedades. Entre ellas las insignias de los Osorio (dos lobos), de los Castro (seis formas redondas o roeles), del Reino de León (un león rampante) y del Reino de Castilla (un castillo, que corresponde también al linaje de los Enríquez). En la Torre del Reloj llama la atención la inscripción de la letra griega «tau», un símbolo asociado a la Orden de los Templarios, que pudo haber participado en algún episodio significativo de la historia de este castillo.

    No se puede dejar de ver el pozo, el corredor de madera en el patio y el Camino de Ronda, trazado por el interior de la muralla. Durante las labores de restauración se localizaron varios objetos que hoy se encuentran expuestos al público: monedas, fragmentos de cerámica, ruecas y telares de lino, ruedas de afilar o distintos aparatos de labranza.

  2. Pambre, en el Camino de Santiago

    El castillo de Pambre se ubica en Palas de Rei (Lugo)
    El castillo de Pambre se ubica en Palas de Rei (Lugo) - Turgalicia

    Punto estratégico del Camino Francés de Santiago, la Xunta ha invertido recientemente en su rehabilitación 2 millones de euros, convirtiendo así al Castelo de Pambre en un nuevo referente patrimonial de la ruta jacobea y un flamante reclamo turístico de la provincia de Lugo. Localizado en Palas de Rei es el mejor ejemplo de arquitectura militar medieval de Galicia. Construido por Gonzalo Ozores de Ulloa en torno a 1375, presenta planta cuadrada y está cercado por una muralla de planta irregular que se adapta al terreno. Los muros son de mampostería y sillería de granito.

    El edificio central lo forman la torre, de planta cuadrada, flanqueada por otras cuatro de menor tamaño, también cuadradas, y que se localizan en cada uno de los ángulos de la mayor y comunicadas entre sí por una muralla. Se accede al patio interior por un portalón adintelado practicado en la muralla. En el interior se conserva un hórreo de cuatro aires colocado en parte sobre la muralla exterior. Este monumento albergará un Centro de Interpretación del propio castillo.

  3. Monterrei, en Orense

    El castillo de Monterrei es de comienzos del siglo XVII
    El castillo de Monterrei es de comienzos del siglo XVII - Turgalicia

    Este palacio de estilo renacentista fue construido en el siglo XVI y comienzos del XVII en la localidad orensana de nombre homólogo. Especialmente llamativa es la Torre del Homenaje, de proporciones considerables, que le confieren un carácter impresionante. Mucho más reducida y contigua a la estructura principal, un triple recinto amurallado, formando todo un conjunto de evidente interés, se localiza la Torre de las Damas (siglo XIV). Al otro lado de la plaza, los primeros Condes de Monterrei, alzaron la torre del Homenaje, de base cuadrada y rematada por una cornisa sostenida por ménsulas. Todas las piedras del recinto del castillo están grabadas con marcas de cantero.

  4. Vimianzo, en la Costa da Morte

    El castillo de Vimianzo tiene un excelente estado de conservación
    El castillo de Vimianzo tiene un excelente estado de conservación - Turgalicia

    Su construcción arrancó en el XIII pero no fue hasta el XV cuando se completó. Situado en la localidad coruñesa de Vimianzo puede presumir de un excelente estado de conservación. Testigo de excepción de las Guerras Irmandiñas, pues sus muros soportaron frecuentes ataques, sirvió de residencia durante siglos a los Condes de Altamira hasta que se lo vendieron a la familia Martelo y, posteriormente, pasó a formar parte del patrimonio de la Diputación de La Coruña.

    La institución provincial se encargó de rehabilitarlo y dedicarlo a uso público. Antes, dos de los poderes más importantes de la Galicia medieval, el arzobispo de Compostela y la familia de los Moscoso protagonizaron disputas encarnizadas por hacerse con su propiedad.

    En planta poligonal, cuenta con cuatro torres y patio de armas. Sus muros son de dos metros de espesor y sobre el foso se tiende un puente elevadizo. Hoy cobija en su interior el Museo Etnográfico de gran interés. Contiene muestras de las especialidades artesanales de la comarca, desde cantería a cestería pasando por encaje, cerámica, zuecos o lino, entre otras.

  5. En la orilla de La Coruña

    El Castillo de San Antón, hoy museo, sirvió de prisión
    El Castillo de San Antón, hoy museo, sirvió de prisión - Turgalicia

    Junto al de Santa Cruz y el de San Diego, el Castillo de San Antón formaba parte de la red defensiva de la ciudad de La Coruña. Su misión era proteger el puerto de los ataques por mar. Monumento Histórico Artístico desde 1949, fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994 y alberga el Museo Arqueológico e Histórico de la urbe herculina. Su construcción concluyó en 1590. A partir del siglo XVIII y hasta su cesión en 1960 al Ayuntamiento esta fortaleza sirvió de prisión.