Mariscadoras sembrando almeja en la localidad pontevedresa de Poio
Mariscadoras sembrando almeja en la localidad pontevedresa de Poio - MIGUEL MUÑIZ
RÍAS

Cerco al furtivismo de bañador

La Xunta pone en marcha una campaña para evitar que se coja marisco en las playas sin permiso

Santiago Actualizado: Guardar
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Ir a darse un chapuzón y acabar con un buen puñado de almejas o berberechos. La Xunta quiere acabar con esta costumbre, que aunque menos que hace unos años, sigue prácticandose en las playas gallegas. La Consellería do Mar ha puesto en marcha una campaña de concienciación contra el denominado «furtivismo de bañador». El marisco es un recurso limitado y el Gobierno gallego controla su extracción. El Servizo de Gardacostas realiza entre 500 y 1.000 inspecciones al año para ponerle freno al «furtivismo de bañador», en las que se llega a comisar más de una tonelada de marisco.

Desde el 20 de julio hasta el 17 de agosto la consellería do Mar pondrá en marcha en los arenales gallegos la campaña «Non sexas pirata! Á praia vense a gozar, non saquear»(«No seas pirata! A la playa se viene a disfrutar, no saquear») con la que se trata de transmitir los perjuicios tanto socioeconómicos como medioambientales del furtivismo.

Desde el gobierno autonómico se apunta que esta práctica afecta a los mariscadores profesionales que tienen permiso de explotación, siembran el marisco, limpian las playas y pagan los correspondientes impuestos. Pero también se hace hincapié en las consecuencias para el medioambiente, al suponer un perjuicio para el ecosistema y la salud, porque «puede suponer un riesgo para quien consume producto extraído y comercializado de forma ilegal al no haber pasado ningún tipo de control que lo avale».

La iniciativa plantea la realización de un juego educativo que pretende mostrar el trabajo que hay entorno al marisqueo y a los profesionales que trabajan en esta actividad. Para ello, la Xunta ha solicitado la implicación del sector enviando a principios de este mes una carta a todas las Cofradías de Galicia, para informarlas de su puesta en marcha.

La campaña se ha iniciado en la Illa de Arousa, una de las zonas más afectadas por este tipo de furtivismo, pero también de las más activas en el trabajo de concienciación. La actividad de los mariscadores de esta localidad supone la totalidad de las descargas y facturación de la lonja.