Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo este domingo en un acto de campaña en Nigrán - SALVADOR SAS/EFE
Partido Popular

Casado compara a los golpistas «aliados» de Sánchez con el 23-F

El líder del PP llama a unir el voto en torno a su partido para actuar como «contrapeso»

Nigrán (Pontevedra)Actualizado:

Al 23-F se retrotrajo este domingo Pablo Casado para escenificar la gravedad de que los independentistas catalanes, incluidos los que se encuentran en prisión, integren el grupo de «aliados» con los que cuenta Pedro Sánchez para continuar en La Moncloa. Durante su intervención en un acto de la campaña electoral del 26-M en la localidad pontevedresa de Nigrán, el líder del PP se remitió a las últimas declaraciones de Oriol Junqueras, «una persona que está en la cárcel por haber dado un golpe de Estado», en las que afirmaba que «quiere apoyar a Pedro Sánchez y quiere que gane el PSOE». «¿Os imagináis que en el año 81, el año en el que yo nací, los que dieron un golpe de Estado, Tejero, Armada, una vez que estaban en la cárcel, se presentaran a las elecciones y fueran a coger el acta como diputados al Congreso de los Diputados?», inquirió Casado ante los más de 500 asistentes al acto.

Incidió el líder del PP en esta idea: «¿Os imagináis que Tejero y Armada fueran decisivos para formar Gobierno al mismo país al que habían dado un golpe? Eso es lo que el PSOE está tolerando con el señor Junqueras, el señor Turull, el señor Rull y el señor Jordi Sànchez». «No lo vamos a consentir», advirtió, porque «España merece mucho más» que un Gobierno manejado por «independentistas y comunistas», en alusión a Podemos.

No es simple retórica de campaña. Previamente, en Ribeira, Casado avanzó que, de cara a la acreditación este lunes en el Congreso de los «independentistas envalentonados», para tomar posesión de sus actas de diputado, exigirá «al secretario general de las Cortes» y al futuro presidente de la Cámara que formalicen el juramento del cargo «en base a lo que marca la ley». «Que juren o prometan por la Constitución y el Rey, y que no hagan fórmulas para burlar la legalidad española», reclamó.

En los comicios del próximo día 26, sintetizó en Nigrán, se van a «confrontar dos modelos». De un lado, el del PP, que «cuando ha tenido la confianza» del electorado no ha «defraudado», y que «tiene que ser el contrapeso» a la entente conformada por el PSOE con los independentistas y Podemos. Ese es el segundo modelo. Uno de sobras conocido.«Que Pedro Sánchez no nos engañe, que no diga que quiere llegar a acuerdos con los partidos del centro y el centro-derecha», censuró, porque además de apoyarse en el secesionismo catalán, «ya ha llegado a un acuerdo con Podemos, por eso ha puesto de vicepresidente del Congreso a uno de Podemos que quitaba la bandera de España del balcón del Ayuntamiento de Barcelona, uno que estaba a favor de la independencia», recordó, en alusión a Gerardo Pisarello.

Un doble modelo en el que también están a un lado Ana Pastor, presente en el acto, la presidenta del Congreso que «necesita esta legislatura tan complicada». «Espero que seas presidenta. Si no, serás vicepresidenta», le deseó Casado. Del otro lado, la socialista Meritxell Batet, quien «defiende los indultos a golpistas» y asegura que «Cataluña es una nación». «No, España es una gran nación», reconvino, donde, «sobre todo», debe respetarse «la igualdad de todos los españoles».

Cómo ganar el 26-M

Casado dedicó el último tramo de su intervención a una «tercera reflexión» acerca de «cómo podemos ganar estas elecciones» para las que restan menos de una semana. Con una respuesta diáfana: «Tenemos que unirnos, ir todos juntos, no desunir lo que todos queremos». Un mensaje que compartió Alberto Núñez Feijóo, que le precedió en el uso de la palabra. «No dividáis el voto. Ya sabemos lo que pasó en las elecciones generales. Si dividimos el voto, entregamos el Gobierno y la lista más votada al PSOE», advirtió.

«Queremos una España sensata, abierta, plural, dialogante», resumió Casado, donde «una mayoría social de los españoles desea una «España unida»; por más que sucedan «cosas preocupantes», como el «homenaje a un asesino como Josu Ternera», «héroe» a ojos del socialista Jesús Eguiguren. «No, es un asesino», rebatió el líder popular. «Los héroes son las víctimas del terrorismo y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que nos han estado defendiendo con su vida del hachazo de las alimañas terroristas», recordó entre fuertes aplausos de los asistentes al acto.