Carlos Príncipe, exalcalde de Vigo entre 1991 y 1995
Carlos Príncipe, exalcalde de Vigo entre 1991 y 1995 - Miguel Muñiz
Comisión de investigación en el Parlamento

Carlos Príncipe: «El accidente del Marisquiño era perfectamente evitable»

El que fue alcalde de Vigo en la época en la que se construyó el muelle accidentado tacha de «irresponsable» la actitud del actual Gobierno local por «no tomar las medidas de precaución mínima» ante un evento de esta magnitud

SantiagoActualizado:

El accidente del festival del Marisquiño era «perfectamente evitable». Es el diagnóstico que realizó este martes el que fuera alcalde de Vigo desde 1991 a 1995, Carlos Príncipe, en la comisión de investigación creada en el Parlamento gallego para analizar las causas del siniestroque provocó más de 460 heridos el pasado mes de agosto. En su intervención, Príncipe señaló al Gobierno local encabezado por el alcalde Abel Caballero como responsable de analizar si la infraestructura en la que se celebró el fatídico concierto cumplía las condiciones para soportar el peso de las miles de personas que asistieron a la actuación. En este sentido, confesó que él «nunca pudo pensar» que los actuales dirigentes municipales fuesen «tan crueles, irresponsables e ignorantes» como para «no tomar las medidas de precaución mínimas» ante un evento de tal magnitud. «En el caso del Marisquiño no se cumplieron las mínimas normas de vigilancia», remarcó el exalcalde vigués.

La Cámara autonómica reclamó la presencia del exregidor ya que el muelle accidentado se terminó de construir durante su mandato, en el año 1993, como parte del convenio «Abrir Vigo al Mar» centrado en urbanizar la fachada costera urbana de la ciudad olívica. Sin embargo, Carlos Príncipe aseguró que el Concello de Vigo se negó a aportarle este acuerdo, que él mismo rubricó como primer edil, así como otros documentos que reclamó por las vías precisas para preparar su intervención en sede parlamentaria. Ante esta situación, que calificó como de «anomalía democrática», el exalcalde vigués avanzó que tomará las medidas legales precisas para defender «su derecho a la información y a la transparencia».

Obligado a «tirar de memoria» ante la falta de documentación oficial, Príncipe recordó que en virtud del citado convenio la Autoridad Portuaria cedió los terrenos de su propiedad y se comprometió a abonar durante 50 años el coste de las obras de urbanización. A cambio, el Concello se hacía responsable del mantenimiento de ese espacio público. «Nadie discute que en el túnel que hay allí el mantenimiento lo tiene que pagar el ayuntamiento, si se funde una bombilla tiene que ponerla el ayuntamiento (...). Este señor que fue presidente de la Autoridad Portuaria entre 2004 y 2007 [en referencia a Abel Caballero] cuando estaba en el puerto y había quejas también decía que quien tenía que hacer el mantenimiento era el Concello. Entonces ahora no puede huir de las responsabilidades que tiene», remarcó Príncipe.

Al margen de que el ayuntamiento no cumpliese con sus obligaciones, para el exalcalde de Vigo la verdadera causa del siniestro fue «que nadie se preocupó de nada». Así, descartó que existiese «mala intención» o «intereses oscuros» «Simplemente fue algo mucho peor, exceso de confianza», diagnosticó. Precisamente por este motivo, Carlos Príncipe vaticina que el caso se acabará resolviendo en los juzgados y culminará con el pago de indemnizaciones a los afectados por parte de Concello y Puerto.

Aportación de los grupos parlamentarios

El diputado del BNG, Luís Bará suscribió parte de la intervención de Carlos Príncipe, si bien añadió que las responsabilidades «no son exclusivamente del Concello de Vigo» sino que afectan también a la Autoridad Portuaria, que a su entender debía haber velado por el estado del lugar en el que se celebró el evento. Por su parte, el portavoz de En Marea coincidió con el exregidor vigués a la hora de denunciar la «mordaza» existente en el Concello de Vigo sobre este asunto y reveló que también a la formación rupturista le fue negada documentación sobre este asunto.

Por último, el diputado del PP, Alberto Pazos compartió con el resto de formaciones la «baja calidad democrática» en el ayuntamiento de Vigo y se sumó a la opinión de que el accidente era «perfectamente evitable». Pazos acusó al Ejecutivo local de no haber hecho ni las «tramitaciones mínimas» para obtener una licencia que permitiese la celebración del evento con todas las garantías y censuró la «falta de previsión» del Gobierno vigués. «Me parece que es suficientemente grave como para que todos exijamos responsabilidades», zanjó.