Acto de presentación de los fastos por el 20 aniversario de la reapertura del Liceu, el pasado febrero de 2017
Acto de presentación de los fastos por el 20 aniversario de la reapertura del Liceu, el pasado febrero de 2017 - EFE
CULTURA

Cara y cruz en las subvenciones a los teatros de ópera: el Liceo, el más beneficiado; La Coruña, a la cola

El coliseo barcelonés recibe 10,3 millones del Estado en el proyecto de Presupuestos elaborado por el Gobierno, frente a los 9,9 del Real. A la cola, los Amigos de la Ópera coruñeses, galardonados este 2019 con el Premio Nacional de Lírica por la audacia de sus programaciones, con apenas 120.000 euros.

SANTIAGOActualizado:

No es el teatro lírico con mayor presupuesto, pero sí es el más subvencionado, un año más. El Gran Teatro del Liceo de Barcelona acapara la mayor inyección de fondos públicos en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2019, hasta 10,3 millones de euros del Ministerio de Cultura repartidos en diversas partidas, frente a los 9,9 millones que percibirá el Teatro Real. En la cola, los Amigos de la Ópera de La Coruña, con apenas 120.000 euros, calderilla para una organización sin ánimo de lucro que este mes de mayo recogerá precisamente en el Liceo el Premio Lírico Nacional a la mejor institución como reconocimiento a la audacia en sus programaciones artísticas a pesar de sus raquíticos presupuestos. La «recompensa» del Ministerio es incrementar en 40.000 euros la partida respecto al ejercicio 2018, a expensas de que los Presupuestos se aprueben, un escenario harto improbable, a la vista de la negativa de los socios del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

De 2018 a 2019, los principales teatros líricos españoles ven incrementados en mayor o menor medida su participación en el pastel de las subvenciones estatales, con la excepción del Teatro Real, que ve congelada su aportación: 9,9 millones (9,3 de subvención y otros 500.000 euros por la celebración del 200 aniversario). El Liceo, que en 2018 ya fue el más subvencionado con 10,1 millones, incrementa en 200.000 euros su montante total, repartido en diversos capítulos del Presupuesto. El Ministerio divide su aportación entre la Fundación y el Consorcio del Liceu, a través de las transferencias corrientes y las de capital. Los otros dos grandes beneficiados son el Teatro de la Maestranza de Sevilla (de 1,6 a 2,2 millones) y el Palau de Les Arts de Valencia (de 600.000 a 1 millón de euros).

La estructura de ingresos comparada entre Teatro Real y Liceu también arroja algunos datos elocuentes. El escenario madrileño, con un presupuesto aprobado para 2019 de 54,7 millones de euros, solo recibe 14,7 millones de procedencia pública, 10 de origen estatal y el resto repartidos entre Comunidad de Madrid y Ayuntamiento. Apenas representan un 27% del total de sus ingresos. Por su parte, de los 46,5 millones del presupuesto del teatro de la Rambla en la temporada 2017-2018 —las cuentas de la actual no se aprobarán hasta marzo—, casi la mitad fueron fondos públicos. El Estado aportó 10,1 millones frente a los 8 de la Generalitat, los 2,7 del Ayuntamiento de Ada Colau y los 1,6 de la Diputación. La aportación extraordinaria del Estado se explica para sanear la delicada situación financiera del Liceu, que en 2013 estuvo al borde de la suspensión de pagos y que derivó en el rescate de la institución por parte del Gobierno de Rajoy, que aportó de urgencia 4,1 millones de euros.

La Coruña recuerda al exministro Molina

Lejos, muy lejos, quedan los 280.000 euros que en 2008 concedió a los Amigos de la Ópera de La Coruña el entonces ministro de Cultura, César Antonio Molina, que reparaba así el error histórico que había dejado a las temporadas operísticas coruñesas fuera del reparto de subvenciones nominativas. El último presupuesto de aquel Gobierno socialista fue de 168.000 euros. La llegada del PP a la Moncloa expulsó de nuevo a los Amigos de la Ópera del epígrafe de las subvenciones nominativas y les obligó a optar a través de concurrencia competitiva. El resultado fueron 30.000 euros en ayudas, una aportación ridícula para cualquier programador operístico que ansíe un mínimo de calidad.

La última directora general del Inaem bajo la Administración Rajoy, Montserrat Iglesias, corrigió levemente el maltrato a La Coruña y elevó a 75.000 euros la aportación estatal, pero lejos todavía de los máximos de la época del exministro Molina, a pesar de la promesa de equiparar las cantidades a las que se concedían a otras ciudades y asociaciones homologables, como Las Palmas u Oviedo, que en 2018 percibieron 265.000 y 400.000 euros, respectivamente.«Sabemos que hay ahora hay buenas intenciones para recupear la cuentía que en su día fijó César Antonio Molina, pero esos deseos hay que concretarlos, y de momento no ocurre», lamenta la presidenta de Amigos de la Ópera de La Coruña, Natalia Lamas.

El maltrato estatal encuentra un irracional eco en las distintas administraciones gallegas. El ayuntamiento herculino, gobernado por la Marea Atlántica, apenas destinó 80.000 euros a la última programación lírica del pasado año; la Diputación y la Xunta limitaron sus aportaciones a 135.000 euros cada una. «No parece haber disposición por parte de las distintas administraciones de tomarse en serio la ópera en Galicia», denuncia Lamas, «y es una lástima porque los resultados artísticos tienen eco en todas partes».

El último aldabonazo de los Amigos fue la concesión por parte de la asociación Opera XXI —que agrupa a todos los teatros y festivales líricos españoles— del Premio Nacional a la mejor institución, un reconocimiento a una labor condicionada año tras año por los recortes presupuestarios, pero que no ha impedido que por La Coruña pasen artistas de primer nivel internacional como Bryn Terfel, Angela Meade, Gregory Kunde, Mariella Devia, Celso Albelo, Ainhoa Arteta, Juan Jesús Rodríguez, Franco Fagioli o Pretty Yende.