Sánchez Bugallo, en los soportales del Pazo de Raxoi
Sánchez Bugallo, en los soportales del Pazo de Raxoi - MIGUEL MUÑIZ
ALCALDE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

Bugallo: «Santiago tiene un problema con los pisos turísticos»

Gobernará en minoría pero tiende la mano a izquierda y derecha para afrontar los desafíos de la capital

SantiagoActualizado:

Es uno de los grandes vencedores del 26-M, al pasar de cuatro a diez ediles en Santiago, ser el más votado y, por quinta vez, convertirse en alcalde de la capital de Galicia. Asegura que la ciudad tiene pendientes grandes retos que condicionan su futuro, y el principal, el Xacobeo de 2021.

¿Cómo va a ser su gobierno?

Lo constituiremos en principio los diez concejales socialistas. Es sabido que hemos invitado al BNG pero han entendido que no deberían formar parte del gobierno, en este momento.

¿Tiene ya estructura?

Serán diez áreas: alcaldía y en un primer momento llevará temas de promoción económica y empleo, y quizás alguna cuestión más; tenencia de alcaldía y concejalía de urbanismo, rehabilitación, ciudad histórica y cultura; segunda tenencia, política institucional, Xacobeo y turismo; política social; seguridad ciudadana, tráfico y transportes; personal, régimen interior y hacienda; medio rural; educación e igualdad; barrios y obras; y deportes. No hay grandes novedades.

Será un gobierno en minoría

Debe haber un compromiso de todos los grupos políticos, entendiendo que todos representamos a la ciudadanía y debemos servirle. Vamos a ver si somos capaces de poner los intereses de la ciudad por encima de los partidos y las aspiraciones políticas de cada uno

¿Qué ha percibido en la calle tras su victoria electoral?

Alegría de quienes me apoyaron, y cierto alivio de quienes no lo hicieron pero se felicitaron del resultado. La ciudadanía tiene una conciencia clara de que los últimos ocho años fueron un tiempo perdido, y había gran preocupación para afrontar el próximo Año Santo en las condiciones en que estábamos. Eso otorga un enorme margen de confianza a mi persona, y espero no defraudar.

¿Una mayoría insuficiente puede derivar en un bloqueo?

Sería terrible que eso sucediera. Hay tres hipótesis: el gobierno en minoría, sin más, que no creo que fuera conveniente; intentar constituir una mayoría de gobierno sacrificando partes importantes del proyecto de ciudad, que a lo mejor no queda más remedio que acudir a ello; y la que yo voy a intentar, buscar una implicación de todos los que estén dispuestos a colaborar. Estoy dispuesto a agotar la capacidad de diálogo y a pedir lo que ofrezco: responsabilidad, generosidad y vocación de servicio. Habrá ocasiones en que el empate tendremos que darlo por bueno. La ventaja de tener 65 años es que mis ambiciones políticas y personales están cumplidas. No me preocupa cómo llegaré a las elecciones de 2023. Cómo llegue la ciudad me obsesiona.

Seguramente su modelo de ciudad se parezca más, a grandes rasgos, con el PP que con Compostela Aberta. ¿Hay margen para el entendimiento de los dos grandes partidos?

No estoy tan seguro de eso. El PP en Santiago tuvo una historia terrible. Lo que pasó en 2011 y 2012 fue una grave irresponsabilidad. Si se refiere a Agustín Hernández, espero que tengamos muchas posibilidades de entendimiento. Tenemos una buena relación personal. Pero tampoco doy por perdida la posibilidad de entenderme con Compostela Aberta o aquello en lo que evolucione en un futuro. Hay temas, escasos por su incapacidad de gestión, en que plantearon cosas positivas. Hay espacio y oportunidades de entendimiento, no diré con todos y en todos los ámbitos, pero prácticamente en todo con algunos. Hay que revisar el modelo turístico…

Y hacia dónde va ese modelo? ¿Hay riesgo de turistificación?

Totalmente, es una evidencia. Hoy hay una amenaza directa. Santiago tiene que buscar un modelo turístico que aporte mayor valor añadido, que sea sostenible y que sea compatible con mantener la vida de la ciudad histórica. La zona vieja no puede quedar convertida en una residencia turística ampliada. Hay que proteger a sus residentes. Eso va a requerir intervenciones, para dotar servicios. Lo de la fibra óptica es clamoroso. Habrá que impulsar políticas de rehabilitación y limitar el uso turístico. No creo que sea razonable ni que tuviera utilidad ninguna la moratoria. Pero sí hay requisitos que se pueden imponer. En la ciudad tiene que haber hoteles y pisos turísticos. Lo que debe estar es limitado. El uso principal de la ciudad es que vivan sus ciudadanos en ella, y lo hecho hasta ahora no ha sido útil.

Estos días recientes recibió del alcalde saliente informes de las distintas áreas. ¿Qué diagnóstico hace?

De momento hay que contrastar los informes con la realidad. Haré una valoración más definida esta semana. Pero es que además no tengo el listado de acuerdos adoptados por el gobierno municipal en las tres últimas semanas. Tengo un archivo informático que ocupa 600 páginas, pero debo revisarlo. He pedido una liquidación de cuentas para conocer su estado real, así como los compromisos económicos asumidos por el ayuntamiento que no tienen respaldo presupuestario.

O sea, que aún no sabe qué margen presupuestario va a tener para la segunda mitad de este año

En algunas cosas sí, en otras todavía no. Yo no soy de los que busca culpables cuando hay un problema. Prefiero proponer soluciones. Espero que Compostela Aberta, por responsabilidad de una situación derivada de ellos, entiendan que hay decisiones que tenemos que tomar en junio.

En ámbitos de gestión, ¿cuál va a ser su primera medida?

Uf, es que hay tantas primeras… Lo primero debería ser crear una comisión para preparar el Año Santo porque no hay nada hecho. También me encuentro que tenemos sin contrato el servicio de agua y saneamiento, también el transporte urbano, los colegios, el conservatorio… No sé decirle cuál será el primero, pero habrá que abordarlos todos. Y ni será fácil ni a corto plazo.

A usted veo que no le va a obsesionar el remunicipalizar servicios, como a su antecesor

No, ya he dicho que eso me parece un disparate. El único servicio que se ha remunicipalizado, el de la grúa y la ORA, nunca fue municipal. Los servicios son todos municipales, distinto es que se gestione de la manera más adecuada. Para mí la prioridad es tener los mejores servicios, lo mejor gestionados y al precio más razonable que podamos conseguir. La forma de gestión será la que cumpla esos parámetros.

El 25 de julio, ¿le veremos en la Catedral?

Por supuesto, yo siempre fui, como alcalde y cuando dejé de serlo. El alcalde de Santiago lo es de todos los compostelanos, y por tanto de la confesión mayoritaria, que es la católica. Como representante de la ciudad, alcalde y ayuntamiento son los responsables de los actos del 25 de julio, y eso a veces se olvida. Además del acto religioso, ese día hay un acto civil cuyo máximo responsable es el alcalde, porque así se estableció hace 400 años.

¿Le van a dejar margen para programar algo del Apóstol?

Es una buena pregunta. Estoy intentando saberlo pero todavía no sé la contestación. Nos han dicho que el 70% de la programación está contratada, salvo las orquestas. Ahora quiero saber si queda presupuesto para contratarlas. Una de mis prioridades es ver qué podemos hacer en el Apóstol y en el resto del año. No le oculto que en el capítulo de alcaldía no ha quedado un euro. Eso ya se lo digo. No es una queja, es una constatación.

¿Qué le va a pedir a la Xunta de cara al Xacobeo 2021?

A la Xunta y al Gobierno de España les voy a pedir implicación y colaboración. Yo pediré lo que ofrezco: lealtad institucional, total colaboración y que trabajemos conjuntamente. No queda mucho tiempo, pero es suficiente para que pongamos en marcha los programas pendientes: acogimiento de visitantes, atención médica, social, turística, un servicio de limpieza y seguridad, con un programa de promoción… Es un esfuerzo ingente pero tenemos experiencia para llevarlo a cabo. Con buena voluntad, el Año Santo 2021 será un gran éxito.

¿Y todo ese esfuerzo se sostendría en una tasa turística? ¿O usted no es partidario?

De momento no lo veo. No estoy en contra por principio. Puede ser una fórmula válida en determinadas circunstancias. Pero mire, tenemos un 80% de visitantes y un 20% de turistas. La tasa solo la pagarían los segundos. Y dentro de estos, solo pagarían hoteles y pensiones, y no los pisos turísticos que están bajo un absoluto descontrol. En Santiago, menos del 15% de los pisos turísticos están dados de alta, el 85% restante son irregulares. ¿Quiénes pagarían entonces la tasa? Necesitamos regularizar la situación de los pisos turísticos. La limitación de las licencias de hoteles ha facilitado que se produzca este descontrol.

¿Y ese control depende del ayuntamiento?

No, la competencia es de la Xunta. Pero el ayuntamiento algo tiene que decir por ser el principal afectado. Hoy alquilar un piso en la ciudad histórica es imposible. Una persona que viva de una nomina no puede hacer frente a 2.000 euros de alquiler, que es el beneficio mensual de un piso turístico. Hoy en día si usted mira en internet verá que puede encontrar 30 pisos de alquiler para estudiantes y 1.500 turísticos. Es una oferta de 50 a 1. Eso es insostenible para cualquier ciudad. Santiago tiene, en proporción, un problema de una magnitud infinitamente mayor que Madrid o Barcelona, porque nuestro tamaño es muchísimo más pequeño.