José Blanco, exministro de Fomento, durante su comparecencia
José Blanco, exministro de Fomento, durante su comparecencia - Europa Press
CONGRESO

Blanco señala al maquinista y Pastor niega injerencias en la investigación del Alvia

Los exministros de Fomento comparecieron ayer en la Comisión de Investigación del accidente en el Congreso de los Diputados

MadridActualizado:

La Comisión de Investigación sobre el accidente de tren en Santiago, ocurrido el 24 de julio de 2013, contó ayer con las comparecencias de los exministros de Fomento José Blanco (PSOE) y Ana Pastor (PP). Ambos negaron, en relación con las acusaciones de falta de independencia de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), haber intentado influir en sus deliberaciones.

José Blanco, que fue ministro entre 2009 y 2011, tuvo que responder sobre las supuestas prisas que habrían existido durante la construcción de la línea, algo que negó: «Resulta llamativo afirmarlo cuando en ese momento se me acusaba de retrasos». Esos retrasos se habrían producido por una serie de modificaciones y la única vez que aseguró que las obras se habían adelantado se refería exclusivamente a la electrificación del tramo entre Santiago y La Coruña: «Eso no tiene nada que ver con el montaje de la vía o la seguridad de la línea», afirmó.

Con respecto a si esas prisas se hubieran producido por motivos electorales, Blanco lo rechazó tajantemente: «El 23 de junio de 2011 se anunció la fecha de puesta en servicio para el 10 de diciembre». Con posterioridad, «el presidente del Gobierno convocó elecciones para el 20 de noviembre» y tras la victoria del PP «transmitimos la posibilidad de retrasar la puesta en marcha de la línea y dejarla en manos del nuevo Gobierno. La respuesta fue que no había problema alguno». Esa puesta en marcha no habría sido decidida por él, según indicó ayer, sino que lo hizo el director general de Ferrocarriles, y tampoco aprobó la homologación de los trenes empleados en la línea.

El maquinista

José Blanco afirmó que «nunca, en ningún caso, sugerí, alenté o participé en alguna estrategia para promover un determinado relato en relación con el accidente». Con esto, hizo alusión a las acusaciones que hablan de la existencia de un pacto entre el PSOE y el PP para culpar al maquinista. «No hubo pacto de silencio, ha habido un silencio que me autoimpuse tras el accidente para no generar polémica».

Ana Pastor, que le sucedió en el cargo entre 2011 y 2016 y compareció justo después del exministro socialista, aseguró que «nunca jamás di una sola instrucción para que no se diera toda la información». «El gabinete de comunicación del Ministerio sabía que toda la información que se tuviera» se tenía que poner a disposición «de la autoridad judicial» y de la CIAF.

Además, Pastor indicó que «nunca, ni en comparecencia pública ni en privada» había atribuido la causa del accidente «a nada ni a nadie», negando igualmente cualquier pacto para verter todas las culpas del accidente sobre el maquinista.

Sin embargo, Blanco recordó que este reconoció haber recibido una llamada telefónica que le despistó justo cundo debía comenzar a frenar el tren: «Priorizó la llamada telefónica sobre el tiempo de frenada». «Dijo que no tenía cargo de conciencia. Allá cada uno con su conciencia».

Preguntado sobre si el accidente se habría producido si se hubiese instalado el sistema de seguridad ERTMS, algo que han defendido algunos de los comparecientes en la Comisión, y no el ASFA, que es el que había en la infraestructura, afirmó que respetaba «todas las opiniones, incluidas las del jefe de la ERA —Agencia Europea del Ferrocarril—, aunque no dejan de ser opiniones». «Habría habido más posibilidades de que el accidente no se hubiera producido (…), pero no puedo hacer una afirmación categórica».

Lo cierto es que la no implantación del sistema de seguridad ERTMS en el tramo del descarrilamiento centró muchas de las preguntas al exministro José Blanco. Él aseguró que no fue consciente de este cambio porque no se le informó y no tuvo que autorizarlo de forma expresa.

Reacción al accidente

Ana Pastor, que ejercía el cargo de ministra de Fomento cuando se produjo el accidente, afirmó que «seguro que hay cosas que se podrían haber hecho mejor. Nunca dejé de atender a nadie que me pidiera una reunión. Lo hice siempre que me lo pidieron. Con las personas a título individual, con las familias y con las asociaciones», y matizó: «En un accidente con victimas, todo lo que una haga es poco». A la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, le espetó: «No le deseo nunca gestionar un accidente como ese».

José Blanco, por su parte, pidió disculpas a las víctimas por «si por acción u omisión, de hecho, o de palabra, a lo largo de este tiempo no he podido o no he sabido contribuir a paliar el dolor causado por esta tragedia».