Ejemplar de velutina, ya extendida por toda Galicia - ABC
GALICIA

Así es la avispa mandarina, más peligrosa y agresiva que la velutina

Las estadísticas revelan que al cabo del año causa hasta 40 muertes en Japón y que es muy dañina para las cosechas

SantiagoActualizado:

También procede de Asia, pero los expertos coinciden al señalar que la avispa mandarina es aún más peligrosa que la velutina. «No queremos crear alarma, pero sí una clara advertencia para que no pase lo mismo que con la velutina», advirtió este sábado Esther Ordóñez, presidenta del consejo regulador de Mel de Galicia, acerca de la posible llegada de esta nueva especia invasora a España. En comparación con el resto de avispas que habitan el país, la mandarina es un ejemplar mucho más grande (los adultos pueden alcanzar los 5 centímetros de largo) con una capacidad destructiva aún mayor que la de su antecesora. Y es que, según los apicultores, su técnica consiste en matar a las abejas de las colmenas para alimentarse de ella y, además, utilizar su miel para alimentar a sus propias larvas.

Considerada el avispón gigante japonés, la mandarina es una cazadora implacable que se alimenta de otros grandes insectos, tales como abejas, otras avispas y mantis religiosas. De ahí que los apicultores gallegos, donde la plaga de la velutina ha resultado ser más dañina, exijan ya medidas para frenar su llegada ante su expansión por China. Sobre este extremo recuerdan que la entrada de la velutina a España se produjo por barco y reiteran que la situación puede volver a producirse.

Sobre su fisionomía, los expertos indican que la mandarina tiene una cabeza grande de color amarillo con grandes ojos y un tórax de color marrón oscuro con un abdomen en colores marrón y amarillo. Este avispón gigante tiene tres ojos simples en la parte superior de la cabeza entre los dos grandes ojos compuestos. Como su nombre indica, es endémico de las islas japonesas, donde prefiere las zonas rurales, con especial inclinación hacia los árboles, en los que acostumbra anidar.

40 muertes al año en Japón

Sobre su relación con las personas, el avispón gigante puede llegar a ser muy agresivo si se le provoca. Tiene un veneno que se inyecta por su aguijón de 6,25 milímetros de largo y ataca el sistema nervioso, dañando los tejidos de sus víctimas. Su picadura resulta extremadamente dolorosa y puede requerir hospitalización. Acerca de su peligrosidad, las estadísticas del país de donde es originaria revelan que de treinta a cuarenta personas mueren en Japón todos los años después de haber sido atacadas por esta subespecie.