Agustín Hernández, en los soportales de Raxoi, durante la sesió de fotos para ABC
Agustín Hernández, en los soportales de Raxoi, durante la sesió de fotos para ABC - MIGUEL MUÑIZ
ENTREVISTAS- ELECCIONES MUNICIPALES

Agustín Hernández (PP): «Compostela tiene claro que Noriega fue una decepción»

El candidato popular advierte que Bugallo necesitará del populismo para gobernar y recuerda el declive de la ciudad en su etapa

SantiagoActualizado:

Pese a que se comprometió a ello, pocos creían que Agustín Hernández aguantaría los cuatro años en la oposición en Santiago tras un breve paso por la alcaldía en la convulsa legislatura de los gobiernos del PP. Ahora está convencido de que la calle se ha desencantado de la receta populista de Martiño Noriega y que tampoco abraza con entusiasmo el regreso del socialista Sánchez Bugallo. El exconselleiro se presenta como la única alternativa viable, y lo hace comprometido con una gestión más eficaz de la ciudad y un proyecto bajo el brazo.

¿Cómo han sido estos cuatro años de Compostela Aberta (CA)?

De frustración y decepción, que son los peores calificativos que se pueden aplicar a la política de cualquier gobierno.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de este gobierno local?

Lo peor ha sido la pérdida de ilusión e influencia, la ausencia de liderazgo en los temas importantes. Me costaría encontrar lo mejor, pero iré a una cuestión con connotaciones personales: cómo se han transformado los miembros de CA en relación a lo que pensaban de nosotros y lo que después comprobaron que éramos. Se civilizaron.

¿Qué ha aprendido en este mandato en la oposición?

Mucho. En primer lugar, a conocer la ciudad. No es comparable el grado de conocimiento de la ciudad que tengo ahora al que tenía de alcalde o de conselleiro. He aprendido a conocer a muchas asociaciones, a muchos vecinos, un contacto mucho más cercano con la sociedad santiaguesa. Y también a sufrir, a pasarlo mal, a ver lo ingrata que es la oposición porque no tienes la proyección ni la capacidad de influencia que deseas, y cierta frustración porque he visto a mi ciudad perder el brillo que tuvo.

Martiño Noriega subraya siempre que este mandato lo que no hubo fueron los escándalos de la etapa del PP

El alcalde llegó subido en un mensaje fruto del deterioro de nuestro mandato, y ha pretendido estar instalado en ese mensaje, y aún hoy pretende que sea el mensaje cara al futuro. Pero no se da cuenta que han pasado cuatro años, que debe presentar su hoja de servicios. En la ciudad se ha instalado la percepción de que es un gobierno incapaz, insolvente para resolver los problemas y que ha tenido una cierta dosis de amiguismo. Si no es un escándalo que un concejal tenga que ir a declarar y esté imputado… Está acreditado que hubo un excesivo uso de contratos menores, que tenían unos ciertos destinatarios, que coincidían con personas del entorno del gobierno local, y que eran para prestaciones reiterativas o innecesarias. Nos vimos en la obligación de poner eso encima de la mesa

¿Se cree las encuestas que anticipan un regreso triunfal de Bugallo?

Creo que el PSOE tiene una ola favorable pero no en el regreso triunfal de Bugallo

El gobierno local presume de reducir la deuda municipal y de sus políticas sociales

Han reducido deuda por imperativo legal. Hay más meses que no se ha pagado en tiempo y forma que meses en los que sí se ha cumplido el periodo medio de pago. Como consecuencia de eso, la normativa obliga a amortizar deuda, no puedes acometer inversiones financieramente sostenibles, y se ha hecho lo que marca la ley. Se ha reducido deuda por la incapacidad de gestión del alcalde. Y en política social, dijeron que había 18.000 personas en riesgo de exclusión durante la campaña de 2015. El resultado de su política social fue un año para tunear la renta social que aprobó el PP. Y la media de ayudas concedidas han sido 300. ¿Dónde están esas 18.000 personas? ¿Se ha fallado a esa gente o es que no existían? Y por último, el grado de ejecución de créditos destinados a política social ha estado por debajo del 50%. Un auténtico fracaso, un timo también la política social.

Con tres candidatos que han sido alcaldes, ¿estas elecciones son sobre la gestión de cada uno?

Estas elecciones son sobre los proyectos que presenta cada uno. Obviamente, todos tenemos nuestra hoja de servicios que permite reflexionar al respecto del grado de credibilidad. Yo fui alcalde once meses, creo que la ciudad tiene asumido que contribuí a devolverle la normalidad que necesitaba, que no tuve tiempo y que lancé proyectos interesantes. La ciudad tiene claro que el señor Noriega ha sido una decepción, y que los once años de Bugallo significaron once años de pérdida gradual del modelo de ciudad que heredó. A partir de ahí hemos presentado 27 propuestas claras, concretas, viables y realistas.

De esas 27, elíjame una

Pues el buen gobierno, es la definición de lo que debe ser esta ciudad. Lo significa todo: un ayuntamiento eficaz, eficiente, que resuelva problemas, ágil, y representa también la honestidad, el trabajo y el rigor que imprimiré a la gestión municipal.

¿Dónde está usted en este debate sobre una supuesta fusión con Teo?

En que la fusión, que puede ser una realidad a medio plazo, tiene que surgir del fenómeno de compartir servicios, y si no has hecho nada en esa dirección, difícilmente puedes impulsar una fusión. Además, hay que reflexionar la fusión prioritaria, si es que hay alguna. Creo que hay una mayor identidad y relación con Milladoiro, que es Ames, a Cacheiras, que es Teo. Todo eso hay que abordarlo con seriedad y responsabilidad, y no desde una llamada a un alcalde colega para obtener un titular.

Su programa se base en un «Santiago Capital». ¿No lo es ya?

Santiago es una capital de derecho, pero no de hecho. Ha perdido la condición de capitalidad, hemos perdido la ilusión de ser santiagueses y con ese lema pretendo que la ciudad sea la capital que queremos.

¿Remunicipalizar servicios hará que el agua o la basura sea más barata para el vecino?

Aquí tenemos un ejemplo. Se remunicipalizó la grúa y la hora y le cuesta más al ciudadano, porque paga la misma tarifa pero el ayuntamiento paga más porque la gestión es más costosa a través de Tussa que por la empresa externa, sin contar los sobrecostes por los recursos judiciales que hay encima de la mesa y que serán ventilados en los próximos años como consecuencia de la cerrazón del alcalde de no adjudicar el concurso al segundo adjudicatario

Parece que en Santiago le están cerrando el paso a Ciudadanos. ¿Ventaja o obstáculo añadido para sumar?

Es un obstáculo. Respetamos la decisión soberana del voto, pero en el contexto que avanzan las encuestas, cualquier voto a Vox y Ciudadanos en Santiago significa un voto a Martiño Noriega o a Sánchez Bugallo, y significan lo mismo, que nadie se engañe.

¿Dónde se decidirán las elecciones?

En el Ensanche, en los barrios, y en estos últimos días de campaña

Si no hay mayorías absolutas, ¿Agustín Hernández puede pactar con Bugallo una coalición moderada para la ciudad?

Salimos para ganar y gobernar. Si somos la lista más votada, con la misma legitimidad que Martiño Noriega ha gobernado muy cómodamente durante estos cuatro años, plantearemos la misma alternativa.

¿Todo va a depender de quien quede primero?

Las elecciones las gana el que queda primero

Pero no gobierna siempre

El vecino tiene que elegir si vota por el cambio, que soy yo, si vota por continuar la degradación de la ciudad con Noriega, o por una alternativa de degradación a lo largo de once años de pérdida de influencia, que es lo que ofrece Bugallo. No olvidemos una cosa: Bugallo necesitará a Martiño Noriega para gobernar.

Oiga, cuando se ve cómo cotiza al alza el discurso localista en Vigo, ¿no se sienten tentaciones?

o tengo claro mi límite en política. No me veo ni haré nunca nada que caiga en el ámbito del populismo, ni siquiera para ganar unas elecciones.