Flores en muestra de afecto a Manso en el local de la Rúa Ciega
Flores en muestra de afecto a Manso en el local de la Rúa Ciega - IAGO LÓPEZ
MÚSICA

Adiós a un melómano transformador

Fallece Jaime Manso, al frente desde 1980 del espacio de cultura que fue Discos Portobello en la coruñesa Rúa Ciega

SantiagoActualizado:

Hubo un tiempo, cuenta el periodista musical Nonito Pereira, en el que no existía diferencia entre vender un disco y una plancha. Los vinilos se despachaban en tiendas de electrodomésticos con el mismo vínculo emocional que un secador; luego llegarían personas como él (al frente de Nito’s en la calle Feijóo en los incipientes 80) y como Jaime Manso (responsable de Discos Portobello en la Rúa Ciega) que, siguiendo la estela de unos pocos precursores, cambiarían el mercado del disco convirtiendo sus establecimientos en espacios para la tertulia, el intercambio y la celebración de una pasión compartida. Jaime, dice Pereira, tuvo una «misión» y una «osadía»: la de comenzar a importar discos desde Inglaterra y a ensanchar las fronteras de un mercado español restringido. «Era inquieto y tenía un interés enorme, un histórico del mundo del disco en La Coruña», dice Pereira sobre el compañero fallecido.

Manso fallecía el martes por la noche por efecto de la misma enfermedad que en los últimos meses había mantenido cerrada la persiana del número 3 de la calle Ciega. Él mismo se despedía en sus últimas horas a través de su perfil de Facebook con un «mis últimos 21 gramos de energía [en referencia a la pérdida de peso atribuida al abandono del alma tras la muerte] para todos vosotros. Muchas gracias y hasta siempre», que encendía un aluvión de muestras de afecto y una sensación de pérdida colectiva. «En los 80, desde Lugo, íbamos cada mes a encargarle vinilos a Jaime Manso Rey. Teníamos 18 años y estrenábamos el carné de coche por la Nacional VI. Él iba a Londres y retornaba con todo el material solicitado. Nos trataba como adultos, con una enorme empatía y respeto. Que la tierra te sea leve, Jaime», escribía en las últimas horas el editor Herique Alvarellos. «Con dinero ahorrado de pagas de fin de semana y demás recuerdo bien entrar, casi intimidado, en aquel maravilloso, abierto y prolífico búnker de la música abierta al mundo que era, gracias a Jaime, Portobello», rememoraba también este miércoles Antón Gómez Reino, secretario xeral de Podemos en Galicia y diputado en el Congreso.

Manso había trabajado en Londres en los 70 y cuando volvió a Galicia venía cargado de vivencias, contactos y horizontes. Sus conexiones nutrieron un fondo discográfico extenso que convirtieron a Portobello en un referente indiscutible de la música.

El Ayuntamiento de La Coruña se ha sumado a las condolencias, anunciando que propondrá a la Comisión de Honores y Distinciones que la calle que durante más de tres décadas albergó su tienda, y que ayer se convirtió en altar espontáneo al que muchos se acercaron a depositar flores en su recuerdo, pase a llamarse Jaime Manso. «Se fue siendo el más moderno y joven de todos nosotros», escribió uno de sus seguidores.