Edificio de la delegación de la Xunta en la capital lucense
Edificio de la delegación de la Xunta en la capital lucense - XUNTA
POLÉMICA LINGÜÍSTICA

Acusan de «franquistas« a dos funcionarias de la Xunta en Lugo por una queja lingüística

Las trabajadoras han denunciado ante la Policía el acoso que sufren en las redes sociales e incluso por teléfono. Alegan que una ciudadana les interpeló en una variante de gallego no oficial y no supieron responderle. Una plataformas nacionalista exige que sean expedientadas y sancionadas

SANTIAGOActualizado:

De nuevo, la lengua como elemento de confrontación. Dos funcionarias de la Xunta en Lugo acaban de denunciar el acoso al que están siendo sometidas desde que protagonizaron una queja lingüística por parte de una ciudadana. Ambas admitieron no poder atender a esta mujer en gallego por emplear una variante reintegracionista —que asemeja el gallego al portugués— y ofrecieron la posibilidad de que hablara con otro compañero que sí la entendía, algo que declinó la interesada. Lo siguiente ha sido una campaña impulsada desde A Mesa pola Normalización, una asociación lingüística vinculada al nacionalismo, desde la que se ha tachado a estas funcionarias de «gallegófobas» y de franquistas.

Según el relato de la denunciante, las dos trabajadoras del Servicio de Deportes de la Delegación de la Xunta en Lugo se le negaron en todo momento a atenderla en gallego —la legislación autonómica reconoce el derecho de cualquier ciudadano a recibir atención de la administración regional en cualquiera de las dos lenguas oficiales de Galicia— bajo consignas como «No me da la gana hablar en gallego«, «Soy facha, facha, facha» u «Ojalá volviese Franco». A Mesa y el entorno nacionalista se han lanzado a exigirle a la Xunta que abra expediente y sancione a estas trabajadoras.

Sin embargo, la versión de las trabajadoras es radicalmente opuesto al manifestado por la denunciante y amplificado por A Mesa y sus satélites. A través de un comunicado remitido por la asociación Galicia Bilingüe, estas funcionarias han sido «gravemente difamadas» mediante la manipulación de los hechos que realmente sucedieron. «Esta entidad que promueve la imposición lingüística —en referencia a A Mesa— manipula para trasladar a la opinión pública un nuevo 'caso de discriminación', con total falta de escrúpulos, sin importarles el daño causado a las personas».

Según el comunicado de las trabajadoras, la ciudadana no solicitó ser atendida en gallego «hasta el final de la consulta (...), en un tono muy desagradable, que no se correspondía con el empleado hasta ese momento por ninguna de las partes». A continuación, «y debido a que hablaba en gallego reintegracionista, como el que después empleó en el escrito de queja, y dado que mostraba una actitud hostil, se le comentó que nos era difícil atender su petición, ya que nuestro conocimiento de gallego no alcanzaba ese nivel». Las funcionarias alegan ser «de origen no gallego», y la invitaron a «presentar una queja» por estar «en todo su derecho».

Es aquí cuando, según las funcionarias, «la ciudadana comenzó a faltarnos al respeto, con comentarios tales como que nos negábamos a hablar gallego porque éramos 'de la sección femenina' o 'queríamos que volviese Franco'. También nos dijo que nos marchásemos de Galicia». Un compañero de estas empleadas «se ofreció amablemente a hablar con ella, accediendo a su petición de ser atendida en gallego; algo que ella ya no quiso aceptar».

Lo más grave estaba por venir. Las trabajadoras de la Xunta, que han querido mantener el anonimato, han denunciado que «en los siguientes días, y a partir de este incidente, comenzó una campaña de acoso hacia nuestras personas en las redes sociales e incluso telefónicamente, llegando a recibir llamadas de teléfono en nuestro centro de trabajo, con comentarios como 'ya eres famosa en internet' o 'por fin le pongo voz a la facha'», lo que las ha llevado a interponer una denuncia ante la Policía Nacional de Lugo.

Tras la recepción de la denuncia por parte de la ciudadana, la Delegación de la Xunta en Lugo está recabando información para esclarecer lo sucedido.