La Xunta y la acusación particular solicita prisión permanente revisable EFE
Tribunales

Un acusado de degollar a su mujer alega que fue una cooperación al suicidio

Los hijos piden prisión permanente revisable y la Fiscalía solicita 25 años por un asesinato con alevosía. El procesado mantiene que era «la mujer que quería» y que la degolló «con la mano de ella»

SantiagoActualizado:

En julio de 2018, el acusado degolló a su esposa, pero, según el relato que mantendrá la defensa, ese acto respondió a un suicidio asistido, y el procesado accionó el cuchillo que sostenía la mano de ella. Lejos de admitir esta versión, la Fiscalía pide 25 años por un delito de asesinato con alevosía y el letrado de la Xunta y la acusación particular que ejercen los hijos de la víctima solicitan prisión permanente revisable por asesinato.

Según el relato de los hechos recogido en el escrito de acusación al que ha tenido acceso Ep, el 11 de julio de 2018 la mujer intentó suicidarse, tras lo que el médico psiquiatra aconsejó el ingreso hospitalario por «un episodio depresivo grave y riesgo de autolisis». Fue el acusado el que «insistió en que no quedase ingresada y se comprometió a su vigilancia y a iniciar tratamiento a nivel ambulatorio con supervisión estrecha y permanente por su parte en el domicilio familiar», en La Coruña. Sin embargo, sostiene la fiscal de la causa, «el acusado decidió acabar con su vida, menospreciando su condición de mujer y para librarse de ella por estar agobiado por las atenciones que le tenía que prestar, sin importarle la larga convivencia que habían tenido». Para ello —prosigue—, «cubrió la cama que usaban con bolsas de plástico» y «sobre las 15.00 horas del día 18 de julio de 2018 (...) utilizando un cuchillo muy afiliado, tipo japonés de 30 centímetros, aprovechando que estaba acostada en la cama, de forma sorpresiva y repentina, le cortó la rama derecha de la arteria carótida, causándole una herida de 10 centímetros de largo por cuatro de ancho, que le provocó secundariamente un shock hipovolémico y la muerte como era su intención». La mujer, subraya, «no tuvo posibilidad de reacción ante lo inopinado del ataque, máxime teniendo en cuenta la situación de debilidad en la que se encontraba y la medicación que estaba tomando».

Ese mismo día, a las 18.48 horas, el acusado llamó al 112 relatando que acababa de matar a su mujer cortándole «la yugular» hacía un par de horas. «Con anterioridad a degollarla ya había devuelto las llaves del domicilio familiar y manifestado a varias personas que había fallecido», indica el Ministerio Público.

La víctima, relata Ep, tenía tres hijos mayores de edad con los cuales no convivía y solo tenía contacto telefónico. El acusado fue detenido el mismo día en el domicilio familiar y se acordó por auto de fecha 20 de julio de 2018 prisión provisional para él.

La Fiscalía considera que los hechos constituyen un delito de asesinato con alevosía en el que concurren las circunstancias agravantes de parentesco y la de género. Por ello solicita una pena de 25 años de prisión. Además, demanda que indemnice en concepto de daño moral y perjuicios en la cantidad de 30.000 euros. También pide la fiscal que se mantenga la medida de prisión provisional comunicada y sin fianza para el acusado acordada el 20 de julio de 2018.

La acusación particular que ejercen los hijos y el letrado de la Xunta, personado en esta causa del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 1 de La Coruña, sostienen que se trata de un delito de asesinato con alevosía y solicitan la pena de prisión permanente revisable. Frente a ello, la defensa, que ejerce el abogado Ramón Sierra, sostiene que se trata de un caso de suicidio asistido y alega que los hechos constituyen «cooperación activa al suicidio». En declaraciones a Europa Press, Sierra ha manifestado que el acusado, al que ha visitado recientemente en la cárcel, insiste en que era «la mujer que quería» y alega que la degolló «con la mano de ella». El abogado de la defensa indica que su cliente mantiene que «cumplió el deseo de ella» de morir y rechaza que se tratase de un crimen para cobrar el seguro porque el beneficio de las pólizas asciende «a 4.250 euros». «No hay nada que heredar», ha abundado, para añadir que eso quedará acreditado en el juicio.