Incendio forestal registrado en Monterrei, Orense, a finales de agosto pasado
Incendio forestal registrado en Monterrei, Orense, a finales de agosto pasado - EFE/BRAIS LORENZO
INCENDIOS FORESTALES

El año 2018 fue el segundo de la serie histórica con menor impacto del fuego

Ardieron 2.608 hectáreas. Desde que empezaron los recuentos en 1976, sólo 2014 arrojó mejores cifras. La Xunta prepara una nueva ley de prevención y extinción para mejorar el funcionamiento operativo

SantiagoActualizado:

Tras un año con grandes extensiones de tierra quemada, suele llegar otro en el que las cifras mejoran. Este patrón de comportamiento que arrojan las estadísticas se cumplió también en 2018. La ola de incendios del año anterior, dejó en Galicia más de 61.000 hectáreas calcinadas. Pero el año pasado fueron sólo 2.608, según reveló esta tarde en el Parlamento el conselleiro de Medio Rural, José González. Desde que en 1976 empezaron los registros, 2018 ha sido el tercer año con menor superficie abrasada. Solo 2014 arrojó mejores datos.

«Mientras haya un solo conato de incendio la cifra será mala», subrayó González en una comparecencia a petición propia en el pleno. El año pasado hubo un total de 1.426 incendios y el conselleiro recordó que tres de cada cuatro fuegos son provocados. «Galicia no arde, a Galicia la queman», incidió. González aprovechó su intervención para dibujar la estrategia de la Xunta para luchar contra los incendios. Entre las novedades, el conselleiro anunció la elaboración «en esta legislatura» de una nueva ley autonómica de prevención y extinción de incendios forestales «adecuada a la realidad». Aunque no dio más pistas sobre su contenido, González sí que desgranó algunas de las medidas que su departamento está poniendo en marcha, la mayoría para dar respuesta a las recomendaciones que salieron de la comisión parlamentaria sobre los incendios forestales celebrada en la Cámara el año pasado y que fue aprobada gracias a los votos del PP y del PSdeG.

González valoró la «importancia» de la reciente modificación de la estructura de su Consellería al crear la Dirección Xeral de Defensa do Monte que ha permitido separar las áreas defensa del monte —que se ocupa de la prevención y extinción de incendios— de la de planificación forestal. Hasta el pasado mes de diciembre estaban aunadas en una única dirección general. El objetivo es que las políticas para lograr darle valor al monte ganen peso.

El conselleiro también se refirió al convenio firmado el año pasado por la Federación Galega de Municipios y Provincias (Fegamp) la Xunta y Seaga para que las administraciones públicas se hagan cargo de la limpieza de las franjas de protección cercanas a los núcleos habitados. La inversión alcanzará los 28 millones de euros en cuatro años. El convenio permite a los propietarios de los terrenos contratar estos servicios con la administración.

En materia de incendios forestales, el conselleiro de Medio Rural anunció además la puesta en marcha de un teléfono anónimo para denunciar a los incendiarios o que en breve se reunirá con los trabajadores del servicio de extinción para recoger sus sugerencias y ser capaces de mejorar el operativo.

El impulso al sector lácteo, promoviendo la movilización de tierras en desuso para que las explotaciones puedan mejorar su base territorial o la apuesta por extender la marca de Galicia Calidade a más productos fueron otras de las apuestas del conselleiro. «El rural tiene futuro y el futuro de Galicia pasa por el rural», subrayó.

Oposición

La intervención de González Vázquez fue acogida sin demasiado entusiasmo por parte de los grupos de la oposición. Coincidieron en responsabilizar de la situación actual de abandono y de despoblación del ámbito rural gallego a la inacción de los diferentes gobiernos del PP. El diputado de En Marea Davide Rodríguez lamentó la pérdida de «dinamismo» de las zonas rurales gallegas como consecuencia de las políticas «neoliberales» aplicadas por los gobiernos populares, que han complicado el desarrollo de sectores primarios básicos de la economía gallega. El socialista Raúl Fernández, valoró algunas de las propuestas del conselleiro, pero consideró que no se podrán llevar a la práctica porque no van acompañadas de suficiente dotación presupuestaria. Por parte del BNG, el diputado Xosé Luis Rivas «Mini» criticó que el Gobierno gallego ha funcionado en base al «ideario rural del grupo empresarial Ence», consistente en fomentar el cultivo de eucalipto para abastecer su planta en Pontevedra.