La Fiscalía urge a Chávez a que «juzgue o entregue» a Cubillas

«A palabras necias, oídos sordos», responde el presidente venezolano

MADRID Actualizado:

España no está dispuesta a tolerar que el terrorismo tenga ningún tipo de soporte internacional, de forma que si Venezuela no juzga a Cubillas tendrá que entregarlo a España. Con esta advertencia se dirigió ayer el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, a las autoridades venezolanas en relación al etarra Arturo Cubillas, reclamado en nuestro país por la causa en la que se investiga la relación entre ETA y las FARC.

Tras la intervención del presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, en el Foro de la Nueva Sociedad, Conde-Pumpido insistió en que «este asunto va a llegar hasta el fondo». «Si existen indicios racionales de que alguien en Venezuela ha apoyado al terrorismo español esa persona tiene, o bien que ser entregada a España para ser juzgada o bien ser investigada y enjuiciada en Venezuela». En la misma línea se manifestó Juanes, quien reconoció, además, que la relación de España con Venezuela es «totalmente mejorable».

La reacción desde Caracas a Conde-Pumpido no se hizo esperar. «A palabras necias, oídos sordos», replicó el propio Chávez, quien volvió a sentirse perseguido por una supuesta conspiración de la derecha internacional que, según él, intenta relacionarle con el terrorismo y el narcotráfico.

Por su parte, y en respuesta a una interpelación parlamentaria del diputado popular Gustavo de Arístegui, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, señaló ayer que «el Gobierno exigirá una respuesta definitiva a las autoridades venezolanas» sobre las actividades de miembros de ETA en ese país. Moratinos aseguró que el Ejecutivo empleará «todos los mecanismos políticos, diplomáticos, judiciales, policiales para derrotar a ETA y hacerles volver de Venezuela».

Arístegui calificó de «repugnantes» las manifestaciones del embajador venezolano, Isaías Rodríguez, quien insinuó que la confesión de los dos etarras que dijeron haber sido entrenado en Venezuela por el etarra Arturo Cubillas, podrían haber sido arrancadas con torturas. Asimismo, indicó que lo que el Gobierno debería haber hecho es convocar al embajador para exigir «explicaciones y no información». El diputado echó en cara al ministro que crea «a pies juntillas» lo que dice Chávez y puso en duda que los servicios de inteligencia venezolanos, «que lo saben todo», no estén al corriente de las actividades de Cubillas, marido de la directora general del despacho del vicepresidente de Venezuela.