«Si los ayuntamientos fuesen empresas, la mayoría estarían ya cerrados»

«Si los ayuntamientos fuesen empresas, la mayoría estarían ya cerrados»

El presidente de la Federación de Municipios de Extremadura advierte de que, si no se consigue una nueva ley, «se tendrán que suprimir muchos servicios»

ABC | MÉRIDA
Actualizado:

«Si los ayuntamientos fuesen empresas, la mayoría estarían cerrados debido a la mala situación económica que atraviesan». Así de rotundo se manifestó ayer el presidente de la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura (Fempex), Ramón Díaz Farias, quien añadió que «si no se aclara pronto» el tema de la financiación local «vamos a tener que cerrar las puertas». En este sentido, recordó que a la mayoría de los ayuntamientos «les está costando llegar a fin de mes, pagar las nóminas, la seguridad social o los tributos del Estado».

Díaz Farias aseguró, en una entrevista con Efe, que si los ayuntamientos españoles decidieran un día cerrar las puertas «sería un gran colapso», por lo que lamentó que no se tome en serio el poder municipal, entre otras razones, porque «los barones autonómicos tienen más peso que el presidente de la FEMP».

Para el presidente de la Fempex, el problema de la financiación local es cómo los distintos ayuntamientos se ponen de acuerdo «porque no es solo cuestión de dinero», sino de acordar qué servicios se prestan y cuánto cuesta cada servicio.

Después de rechazar la imagen de «pedigüeños y de malgastar el dinero público» que se tiene a veces de los alcaldes y responsables municipales, añadió que considera necesario «un estatuto de gobierno local donde se establezcan las competencias, y cuando lo tengamos hablaremos de financiación». En este sentido advirtió de que, si no se consigue que haya una nueva Ley de Financiación Local para 2010 ó 2011, se tendrán que cerrar muchos servicios, y puso como ejemplo la financiación del conserje de un colegio, «que no es competencia nuestra, pero que pagamos».

Saber el verdadero coste

Por ello, Díaz Farias echa en falta «cierta «pedagogía» por parte de los ayuntamientos para hacer ver a los ciudadanos el coste real de los servicios que recibe, ya que «al ciudadano lo que menos le preocupa es la financiación, ya que percibe los servicios y cómo se les prestan, pero no quién lo financia».

Al respecto destacó que en Extremadura «hay varias patas que se están colocando» en esta materia como es el Pacto Local, del que se están cerrando documentos con el fin de que el próximo año se puedan seguir haciendo aportaciones y modificaciones normativas para poder finalizarlo con éxito. Se refirió a asuntos como los servicios sociales de base, bibliotecas, carreteras, ciclo de residuos, archivos o conservatorios de música que los municipios están prestando, pero respecto a los que no hay una seguridad jurídica para poder seguir prestándolos. En su opinión, «hay que dar estabilidad» a ese tipo de actos y no tener que renovar año tras año esos acuerdos, para poder establecer una estrategia de futuro.

Corrupción y poder

Respecto al tema de la corrupción, Díaz Farias señaló que pese a que la opinión pública pueda tener la sensación de que está muy ligada al poder municipal, un alcalde «es tan corrupto como lo pueda ser un director general, un periodista, un médico o el empleado de un banco». No obstante reconoce que tradicionalmente se ha dado la imagen de que el alcalde «tiene una libre disposición de los fondos y de contratar o no a una persona» y «eso hace que la gente piense que del mismo modo se puede llevar uno el dinero a casa».