«Estamos felices, es un gran día para nosotros», dicen los rehenes

Albert Vilalta confirma en Burkina Faso que él y su compañeros están bien de salud

BARCELONA Actualizado: Guardar
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Fue apenas una frase, pero suficiente para saber que todo había acabado bien. Albert Vilalta, uno de los cooperantes secuestrados, dijo ayer a un grupo de periodistas poco después de aterrizar en Burkina Faso: «Estamos felices, es un gran día para nosotros», al tiempo que mostraban una enorme sonrisa por el final de la pesadilla, informa Reuters.

Horas antes, en Barcelona, y después de casi nueve meses de sufrida espera, 268 días, sus compañeros de ONG han vuelto a nacer. Solo la incertidumbre de saber exactamente el estado de salud de los liberados —si bien ya trascendía que estaban bien—, les hizo matizar su euforia al comparecer al mediodía ante los periodistas, cuando el Gobierno hacía oficial que Albert Vilalta y Roque Pascual eran libres y ponían rumbo a Barcelona. De ahí que decidieran descorchar cava y brindar pero no ante los periodistas, sino puertas adentro, en la sede de la entidad.

Al mismo tiempo que en La Moncloa el presidente Zapatero anunciaba sin aceptar preguntas la buena nueva, a eso de las 14:15 horas más o menos, los máximos responsables de la ONG Barcelona Acción Solidaria (BAS), la de los cooperantes secuestrados el pasado noviembre en Mauritania por Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI), montaban en su sede de la calle Virgili de Barcelona la rueda de prensa más anhelada. En la víspera, cuando se propagó la noticia, no habían querido decir nada por prudencia. Al día siguiente, al mediodía, ya se liberaban.

«Estamos muy contentos. Después de nueve meses tenemos una gran felicidad. Lo esperábamos desde hace mucho tiempo», proclamó el director de BAS, Francesc Osán.«Tenemos muchas ganas de abrazarles esta noche cuando lleguen a Barcelona». añadió exultante.

Osán reveló que a las 14.03 horas recibieron, vía telefónica, la confirmación de la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández De la Vega de que Albert y Roque ya se hallaban en «zona segura» y que se esperaba su llegada a la capital catalana bien entrada la noche.

El detalle de De la Vega contrastó con el gesto de Zapatero, quien, al enumerar los agradecimientos a los que confiaron en la labor del Gobierno para resolver el secuestro y respetaron su discreción, citó a la «familia de los secuestrados», a «los gobiernos de la zona» del secuestro y a «los medios de comunicación». No mencionó a la ONG Barcelona Acción Solidaria. Hay quien interpretó esa exclusión como un silencio reprobatorio hacia la entidad y especialmente su director, Osán, quien a lo largo del secuestro se ha destacado por censurar la acción del Ejecutivo o por desvelar informaciones comprometidas por indiscretas, tales como supuestas pruebas de vida dadas por los captores. Un vedetismo que lamentaban el resto de responsables de la ONG, que a veces tenían que apagar el fuego con aclaraciones.

Pero más allá de según qué miserias, que en la rueda de prensa no salieron a colación, la alegría reinaba en la sede de BAS. Aunque lo dicho: el brindis con cava se hizo fuera de cámara.

Horas más tarde, fuentes de la ONG anunciaron que irían a recibir a sus cooperantes al aeropuerto de El Prat con una «caravana» en la que abrirían camino un camión y un todoterreno de sus expediciones.

Por otra parte, Osán avanzó en rueda de prensa que cuando los dos cooperantes se hayan recuperado, decidirán si repiten o no la caravana solidaria, aunque, por ahora, su intención es mantener los proyectos que tienen en marcha en el continente. Antes, para mañana, miércoles, Barcelona Acción Solidaria mantiene la concentración que cada semana celebran en la Plaza del Rey de la Ciudad Condal para pedir la liberación de los rehenes. En esta ocasión servirá para celebrar su retorno a España y querrían incluso que los cooperantes liberados, Alicia Gámez, que ya en enero recuperó la libertad, y los recién llegados Vilalta y Pascual, les acompañen. Si reúnen fuerzas para ello.

Mas allá de sus compañeros de aventuras solidarias y de sus familiares, los liberados estuvieron ayer en boca de muchos. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu —cuya esposa, Belén, participó en la fatídica caravana de BAS pero no cuando ésta cruzaba Mauritania— expresó su alegría por «un final feliz». Y sentenció: «Ningún fundamentalismo ni ningún acto terroristas cortarán las alas de esta ciudad. Nadie recortará nunca la voluntad solidaria de Barcelona».

Felicidad en Santa Coloma Con menos pompa, en Santa Coloma de Gramanet, patria chica de Roque Pascual —constructor, ex tesorero del club de fútbol UD Gramanet y promotor de proyectos solidarios en su ciudad— su alcaldesa Nuria Parlón celebraba la liberación. «Santa Coloma le espera con los brazos abiertos», decía la primera edil, amiga además de su paisano cooperante.

En el caso de Albert Vilalta, sus vecinos del barrio del Poblenou de Barcelona donve vive con su mujer y sus dos hijos, también mostraron su júbilo. «Estas cosas a veces acaban mal, y a veces acaban bien», afirmaba Iván Ródenas.

Por su parte, los trabajadores y el equipo directivo de la concesionaria de autopistas Tabasa y de Túnel del Cadí —de la que Vilalta es director general— expresaron su «satisfacción y alegría» por la liberación de los cooperantes tras 268 días de secuestro a manos de Al Qaeda.