Una encuesta de la Junta de Andalucía confirma el descalabro del PSOE

El PP, al borde de la mayoría absoluta en la Comunidad, supera en 9,1 puntos al PSOE en intención de voto, según el sondeo del IESA, el CIS andaluz

SEVILLA Actualizado:

De celebrarse hoy elecciones, Andalucía viviría un vuelco electoral tras treinta años de hegemonía ininterrumpida del PSOE, tal como publicó hace una semana ABC a partir de fuentes cercanas al Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) y que situaban al PP como ganador y a una distancia de diez puntos del PSOE. Estos datos se confirmaron ayer en la presentación del barómetro de opinión pública del IESA, que sitúa al partido que lidera Javier Arenas en la Comunidad a 9,1 puntos por encima de los socialistas en intención imputada de voto y rozando la mayoría absoluta. Además, el ascenso de los populares en Andalucía no sólo cambiaría el signo político de la región, sino que hundiría electoralmente al PSOE —ya tocado tras la derrota en Cataluña— en unas generales y permitiría al líder del PP, Mariano Rajoy, alcanzar, como mínimo, una cómoda mayoría en el Congreso.

La victoria del PSOE en las elecciones generales de 2008 se basó, principalmente, en su ventaja en tres comunidades autónomas: Cataluña, Andalucía y País Vasco. Dos años y medio después, el vuelco electoral se refleja en cada una de las encuestas y elecciones. La marca «Zapatero» es un lastre para el PSOE que arrastra su estimación de voto en todos los barómetros, de ahí que ante las próximas citas en las urnas los barones regionales y los dirigentes municipales del partido intentarán marcar distancia respecto a la dirección federal y al presidente del Gobierno.

El barómetro del IESA, presentado ayer en Sevilla y que realiza este organismo por encargo de la Junta de Andalucía y financiado por la Federación de Cajas, señala que de celebrarse hoy elecciones el PP se alzaría con el 46,7% de los votos, frente al 37,7% de los que conseguiría el PSOE, lo que no sólo situaría a 9,1% de diferencia a los populares, según la intención de voto imputada por este sondeo, sino que colocaría a este partido, «en torno a la mayoría absoluta», según el director del IESA, Eduardo Moyano.

Este último dato es especialmente significativo, ya que el PP necesita obtener mayoría absoluta si quiere gobernar en Andalucía, donde sólo tienen representación parlamentaria los populares, PSOE e IU, tras el hundimiento del Partido Andalucista en los comicios de 2008. A Arenas sólo le vale la mayoría absoluta para gobernar.

Los datos en intención directa de voto, «coloquialmente donde no hay cocina», según Moyano, muestran una distancia entre PP y PSOE similar a la no ponderada, esto es, de 8,3 puntos. Además, respecto al barómetro del IESA del año pasado, el PP ha incrementado su ventaja de forma espectacular, ya que en intención directa de voto el sondeo de 2009 mostraba un empate técnico entre socialistas y populares, mientras que en la intención ponderada situaba al partido de Javier Arenas a 1,6 puntos de distancia frente al que lidera en Andalucía José Antonio Griñán.

Inversión de fuerzas

La encuesta del IESA señala, además, que se ha invertido el equilibrio de fuerzas entre los dos principales partidos que mostraban los resultados de las últimas autonómicas de 2008, celebradas en la misma fecha que las generales. Entonces, el PSOE, que obtuvo la mayoría absoluta en la región, logró el 48,9% de los sufragios, mientras que el PP consiguió el 38,9%.

Esa distancia de diez puntos en 2008 y que llegó a los 18,4 en las autonómicas de 2004, la ha ido recortando paulatinamente el PP en lo que ha sido un cambio de tendencia ininterrumpido y que se ha acelerado desde el verano de 2007, según han señalado diversas encuestas realizadas por organismos públicos y medios de comunicación. De hecho, el sondeo señala un aumento de los que creen que sería deseable un cambio de Gobierno al pasar del 61% del sondeo del año pasado al 69,5% de este año, al tiempo que descienden los que creen que no. Además, el 48,3% desaprueba la gestión de la Junta y un 40,4% la actuación personal de Griñán, porcentajes que se también han incrementado respecto al sondeo del año pasado.

Otro dato que muestra también el avance de los populares es que al 35% de los andaluces le gustaría que ganara el PP en unas autonómicas, frente al 25,8% que preferiría al PSOE.Desde la Junta se apresuró ayer la consejera de Presidencia, Mar Moreno, a achacar el crecimiento del PP a las consecuencias de la «crisis». Sin embargo, la progresión de los populares se inició antes de que se notaran los primeros efectos de la coyuntura económica y no han podido frenarla los cambios realizados en el PSOE andaluz, desde la salida de Manuel Chaves de la Presidencia de la Junta en 2009, para formar parte del Gobierno, y su relevo en la administración y al frente del partido por Griñán.

Ni ese cambio al frente de la Junta y su posterior crisis de Gobierno, ni la renovación introducida por el presidente andaluz en el partido, han impedido la caída en las expectativas electorales de los socialistas, que muestran evidentes signos de cansancio de cara a los electores tras treinta años en el poder.

Punto de inflexión

El director del IESA afirmó que los datos del sondeo muestran «un cambio no solamente coyuntural sino muy significativo en cuestión de un año, tanto en intención de voto como en valoración de los partidos y de los líderes políticos», que, añadió, marca «un punto de inflexión».

Además, la encuesta muestra un cambio de tendencia en lo que hasta ahora ha votado el electorado andaluz, sobre todo, si se analizan algunos datos en comparación con años anteriores. De entrada, aumentan los que tachan de mala o muy mala (37,9%) la defensa que hace la Junta de los intereses de la comunidad ante el Gobierno de Zapatero, mientras que descienden los que creen que esa defensa es buena o muy buena.