Ecuatorianos esperan para viajar desde España a su país de origen - abc

Exteriores impide viajar a España a la madre de un ecuatoriano con un tumor cerebral maligno

La cónsul de Guayaquil le ha denegado el visado por razones humanitarias: tiene temor de que la madre «pretenda quedarse» en nuestro país

cruz morcillo
madrid Actualizado:

David Gregorio M.C., ecuatoriano de 28 años enfermo de cáncer, está viviendo en sus carnes estos días la aleatoriedad de las leyes migratorias de las que tanto ha presumido el Gobierno de Zapatero. La cónsul de España en Guayaquil (Ecuador) ha denegado a su madre, de 57 años, un visado por razones humanitarias solicitado para poder cuidar a su hijo que va a ser operado en los próximos días en el Hospital de Cruces (Bilbao) de un tumor maligno en el cerebelo. Las autoridades españolas alegan que “no está debidamente justificado el motivo del viaje y hay temor de que la progenitora pretenda quedarse en España”. Y eso pese a los informes neurológicos del centro sanitario que reflejan el alto riesgo que tiene David de quedar tetrapléjico tras la intervención, e incluso de morir. David, que trabaja como cocinero en Bilbao hace ocho años, no tiene familia en España y ha pedido ayuda al Defensor del Pueblo y a la Embajada de Ecuador.

Motivos que no convencen a la cónsul

Este joven tiene residencia legal –está pendiente de obtener la nacionalidad y el permiso de residencia permanente-, ha estado trabajando hasta que la enfermedad se lo ha impedido, cuenta con vivienda y ha obtenido la carta de invitación policial favorable para que su madre pueda viajar a nuestro país. Pero todas estas razones no convencen a la cónsul Sofía Ruiz del Árbol Moro para quien prevalecen otros criterios. Tras denegar el visado, la única posibilidad que se le ofrece a David es interponer un recurso contencioso ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que como indica el abogado Javier Galparsoro podría tardar en resolverse “más de tres años”. Para entonces poco necesitará ya este hombre los cuidados de nadie.

«Tengo miedo; quiero estar con mi madre cuando llegue el momento de la operación», se duele

"Tengo miedo; quiero estar con ella cuando llegue el momento de la operación”, cuenta David a ABC, a la espera de que lo llamen para la operación. “Sufro mareos, vómitos y tengo la sensación continua de que se me salen los ojos. Cuando despierte necesito que mi madre esté a mi lado”. Según el Hospital de Cruces, “el paciente precisa soporte familiar in situ en previsión del postoperatorio, que requerirá su estancia en una Unidad de Intensivos” y añade que será igualmente preciso que algún pariente tome decisiones que puedan surgir tras una intervención de esta gravedad. Es más que probable, que el tumor que avanza desde abril, le provoque inconsciencia incluso antes de que llegue el momento de la operación. El despacho de Galparsoro ha presentado una queja formal al Defensor del Pueblo para que se reconsidere la decisión.