La desviación del IPC costará 2.000 millones en pensiones
La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado - EFE

La desviación del IPC costará 2.000 millones en pensiones

Pese a la congelación para 2011, los pensionistas tendrán que ser compensados por la pérdida de poder adquisitivo de este año 2010

MADRID Actualizado:

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, calcula que la desviación del IPC costará 2.000 millones en pensiones a las arcas públicas. De hecho, aunque los Presupuestos para 2011 incluyen una congelación de las pensiones -salvo las mínimas y no contributivas que subirán un 1%- el año que viene los pensionistas cobrarán más, porque se les tendrá que compensar por la pérdida de poder adquisitivo que han tenido este año 2010.

En enero las pensiones subieron un 1%, pero la ley exige revisar este incremento con la inflación del mes de noviembre. En la medida en que en septiembre el IPC supera ya el 2% y es más probable que en noviembre se mantenga en una cifra similar, los pensionistas tendrán que recibir una paga a comienzos del próximo año con el importe de la desviación. Es decir, si finalmente el IPC interanual se sitúa en el 2%, tendrán que recibir una paga por el 1% del total de la pensión bruta cobrada en 2010. Además, esta cifra se le consolidará, con las pensiones el próximo año subirían ese 1%.

Salgado admite que para salir de la crisis no caben ni atajos ni milagros

Aunque habrá que esperar hasta mediados de diciembre para conocer la cifra oficial de inflación, el Gobierno ha cifrado en 2.000 millones el coste de la misma, lo que supondría unasubida media de unos 250 euros por pensionista, si tenemos en cuenta que en España hay unos ocho millones de personas beneficiaros de prestaciones.

Esta fue una de las pocas cifras novedosas que Elena Salgado ofreció en el debate de Presupuestos, en el que advirtió que para salir de la crisis no caben atajos ni milagros, por lo que el Gobierno va a continuar con su política de reducción del déficit público y de reformas estructurales. La de las pensiones es la próxima. A su juicio, aunque el problema no es para hoy ni para el año próximo, el envejecimiento de la población hace necesaria una reforma en profundidad del sistema. La definición del futuro modelo energético y la reforma de la negociación colectiva y de la políticas activas de empleo cierran el círculo de las asignaturas pendientes.