Defensa recurre a unidades cerca de Madrid para ahorrar en el desfile de la Fiesta Nacional

La parada será la más austera, con un 25 por ciento menos de tropas y vehículos que hace dos años

ángel collado
MADRID Actualizado:

A presupuestos recortados, desfile más reducido. El Ministerio de Defensa ha aplicado al acto central de la Fiesta Nacional que se celebra mañana en Madrid, la gran parada militar presidida por Su Majestad el Rey, los mismos principios de ahorro y austeridad que sigue para todos sus gastos. Si ya el año pasado hubo un 15 por ciento menos de aviones, helicópteros y blindados que en ediciones anteriores, esta vez vuelven las reducciones de material y aumentan las de tropas a pie. Y puestos a afinar, se evitan más gastos al proceder la mayoría de las unidades de acuartelamientos de Madrid y alrededores: Colmenar Viejo, Paracuellos o El Goloso. Menos gastos de desplazamiento y dietas.

De los 4.300 militares que desfilaron en 2008 se pasa ya a 3.100 y de los 209 vehículos de 2009 —los ya reducidos un 15 por ciento— se desciende a 153. Aviones y helicópteros sufren menos rebajas, pero los 58 del pasado año se quedan en 50.

Los recortes se han hecho con cuidado para que la parada no pierda espectacularidad. No afectan a la varidad de unidades ni de material, solo a la cantidad, ni falta la representación de tropas de la Legión o Regulares aunque tengas sus bases lejos de Madrid. El mando corresponde este año a la Brigada Paracaidista, que aporta ahora mismo el grueso de las fuerzas españolas destinadas en la guerra de Afganistán.

Además del desfile terrestre, con unidades a pie y todo tipo de blindados y piezas de artillería, se podrá ver una selección de aviones y helicópteros de los tres Ejércitos: cazas de combate F-18, Mirage F-1, F-15 y «Eurofigther»; de transporte como el «Hércules C-130» o el «C-295»; y de reabastecimiento en vuelo «Boeing 707». La Armada estará representada por aviones de despegue vertical «Harrier» y helicópteros SH-60. Por su parte, el Ejército de Tierra aportará los modelos «Cougar» y «Chinook» de transporte más los recién adquiridos «Tigre» de ataque. La patrulla «Aguila» cerrará el acto.

El desfile vuelve a la plaza de Lima porque en el lugar habitual —la de Colón— el regreso de la estatua del almirante al centro de las calzada impide hacer más paradas. Con el cambio, la tribuna de personalidades se queda más lejos del público, circunstancia que el pasado año tampoco impidió que se repitieran los abucheos a Zapatero en cuanto los espectadores se percatan de su llegada, costumbre instaurada desde la anterior legislatura.

Después del desfile, los Reyes ofrecerán una recepción en el Palacio Real a representantes de diversos ámbitos sociales, culturales y políticos.