Zapatero «libera» a Pajín de la decisión sobre la candidatura en Benidorm

El debate se adelanta al viernes para evitar que enturbie el comité federal Alarte ve aliviada la presión pajinista pero queda en precario tras 2011

D. MARTÍNEZ
ALICANTE Actualizado:

LA remodelación del Gobierno acometida por José Luis Rodríguez Zapatero comporta una honda afección en el devenir del PSPV. No sólo por la debilidad exhibida por la federación que dirige Jorge Alarte, incapaz de dar entrada a un referente valenciano en una remodelación tan amplia, sino especialmente en lo que toca a la benidormense Leire Pajín.

La hasta ahora «número tres» de Ferraz deja la Secretaría de Organización —que pasa a manos del aragonés Marcelino Iglesias— para ocupar un Ministerio de «perfil bajo» como el de Política Social y Sanidad, con la mayoría de competencias transferidas y las leyes más controvertidas de la legislatura aprobadas.

Un movimiento que, de un lado, libera a Pajín de las consecuencias en la decisión sobre la candidatura de Agustín Navarro en Benidorm; y de otro, da aire a Jorge Alarte —al menos en el corto plazo— por el control orgánico del PSPV.

Justo a tiempo

Pajín ha ejercido como secretaria de Organización de Ferraz durante veintiséis meses, desde julio de 2008. Un tiempo en el que su labor orgánica ha sido muy cuestionada —especialmente tras las elecciones europeas—, pero en el que nunca ha perdido del todo la confianza de Zapatero, su principal valedor.

Ni siquiera con su gestión en el «caso Benidorm», con su madre entre los doce tránsfugas socialistas y los movimientos para recuperar a Agustín Navarro como candidato.Así, Zapatero ha apartado a la benidormense de la secretaría de Organización justo a tiempo para evitar que tenga que intervenir en la decisión sobre Navarro, que se tomará este fin de semana, y preservarla así del desgaste asociado a un eventual visto bueno al candidato tránsfuga.

Fuentes próximas a Ferraz explicaron que la intención del partido es debatir, en su caso, la candidatura de Navarro mañana viernes —en la comisión de listas— en lugar de hacerlo en el comité del sábado. Si Navarro supera el corte de la citada comisión, que redacta la propuesta que se remite a Ferraz, nadie alzará la voz en el comité federal. El alcalde de Benidorm se convertiría en candidato sin oposición en la reunión de la dirección socialista.

Alarte sigue en precario

La intención del PSOE, según las fuentes consultadas, es evitar que el «caso Benidorm» enturbie un comité que pretende ser el pistoletazo de salida a la precampaña de las municipales de 2011, y en el que Zapatero prevé lanzar una arenga a los dirigentes socialistas que prolongue el impulso de la remodelación del Ejecutivo.

La segunda consecuencia de la entrada de Pajín en el Gobierno afecta a la relación de fuerzas en el PSOE. Su salida de la secretaría de Organización beneficia directamente al vicesecretario general, José Blanco, y «alivia» en cierta forma a un Alarte que tuvo que arrojarse en brazos del pajinismo para garantizarse su candidatura a la Generalitat.

No obstante, varios dirigentes del partido coinciden en que la entrada de Pajín en el Ejecutivo no beneficia al secretario general del PSPV. Si Alarte pierde las elecciones en 2011, como apuntan las encuestas, Pajín dispondrá a priori de un año en el Gobierno para consolidarse como el rostro más conocido del socialismo valenciano. Y en 2012, todo apunta a que, como mínimo, repetirá como cabeza de cartel por la circunscripción alicantina.

Esta circunstancia, unida al control territorial que ha fraguado del PSPV especialmente en la provincia de Alicante, otorga a la benidormense un papel central en el diseño del futuro del socialismo valenciano, para preparar la etapa post Alarte. De momento, los principales referentes del pajinismo en la Comunidad sacaron pecho ayer por su nombramiento: desde el alcalde de Elche, Alejandrno Soler, a la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares. Por su parte, Alarte se limitó a felicitarla y agradecer el trabajo de De la Vega.