«Es la segunda vez que lo intento»

Entre los tripulantes de la barca se encuentran un hombre de 63 años y un joven que repite la travesía

M. A. R.
ALICANTE Actualizado:

Al igual que los detenidos el martes en Santa Pola, los 11 tripulantes de la patera abordada ayer por Salvamento Marítimo relataron que llevaban navegando «uno o dos días». Su estado de salud, con graves quemaduras provocadas por el sol, síntomas de desnutrición y abatimiento atestiguan, en cualquier caso, una larga travesía, según han explicado fuentes de la Cruz Roja.

Se trata de once varones, probablemente argelinos aunque viajaban sin ningún tipo de documentación. El mas joven dijo ser menor de edad (17 años), mientras que el más mayor tiene 63: el más anciano llegado hasta ahora en patera a Alicante. Entre ellos también se encuentra un joven de 23 años que aseguró a los voluntarios de la Cruz Roja que es la segunda vez que llega a España en patera: ha regresado tras ser devuelto a su país desde el Centro de Internamiento de Valencia, siempre según su versión.

Los voluntarios y el personal sanitario de la Cruz Roja han dado crédito a sus palabras, pues otro de los ocupantes de la patera viajaba con la misma bolsa que esta entidad suele entregar con ropa de abrigo a los «sin papeles» que llegan en patera.

Cuando los once inmigrantes fueron desembarcados ayer en el puerto de Alicante, se produjo un incidente entre os miembros de la Guardia Civil y los de la Policía Nacional sobre quién tenía que hacerse cargo de ellos. Habitualmente, el Instituto armado realiza un primer interrogatorio a los tripulantes de la patera, antes de entregarlos a la Policía Nacional, que tiene las competencias de extranjería y debe hacerse cargo de su custodia para tramitar su posterior expulsión. Ayer, sin embargo, los representantes de ambos cuerpos se enzarzaron en una discusión sobre quien debía hacerse cargo de los «sin papeles». Finalmente, los policías decidieron desentenderse del asunto y abandonaron el puerto.

Fuera del Frontex

Tras la llegada de dos pateras a Alicante en menos de 24 horas —ninguna de las cuales fue detectada por el SIVE—, el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, denunció ayer nuevamente que «toda la política del Gobierno de España en la vigilancia costera en la Comunidad Valenciana es un auténtico fracaso y un fiasco».

Desde septiembre de 2007, han llegado a las costas de la Comunidad Valenciana un total de 302 inmigrantes ilegales en 32 pateras.

Como viene infomando ABC, la región ha quedado un año más fuera de la misión que la agencia europea Frontex desarrolla en el litoral español, desde Granada hasta Murcia, para controlar la llegada de embarcaciones ilegales, lo que contribuye a desviar hacia Alicante el tráfico de pateras.